Conferencia de Prensa sobre el trabajo de preparación para la Beatificación de los Mártires Riojanos

Miércoles 13 de Febrero en sala de conferencia de prensa San Nicolas, del Obispado de la diócesis de La Rioja se anunció la preparación de la Beatificación de los Mártires Riojanos.

Acompañaron a Monseñor Dante Gustavo Braida, el Pbro. Roberto Queirolo, vicario general de la diócesis; Pbro Maximo Jurcinovic, Director de la oficina de Prensa y vocero de la Conferencia Episcopal Argentina; Pbro Gustavo de La Puente, coordinador general; Fr. Guillermo Fernández Beret, referente de la comisión de espacios plurales de celebración y encuentro; Profesora Myriam Maza, referente de la comisión de Alojamiento.

En la misma se brindaron detalles a tener en cuenta para tal acontecimiento.

– Monseñor Dante Gustavo Braida, hizo apertura de esta conferencia, saludando a los medios de prensa y a todos los presentes. Brindo detalles de los preparativos para la Solemne Beatificación de los Mártires Riojanos, que se realizará el próximo 27 de abril del corriente año en el predio “Parque de la Ciudad” en la capital riojana.

Mencionó que la beatificación es un gran acontecimiento de alegría y gozo para Latinoamérica y una gracia para toda la Iglesia.

Adelantó que en dicha celebración se contara con la presencia de un enviado del Santo Padre Francisco, el cardenal, Giovanni Angelo Becciu, prefecto de la sagrada congregación para la causa de los santos. También estará presente el nuncio apostólico, Monseñor León Kalenga Badikebele.

– El Presbítero Máximo Jurcinovic, Director de la oficina de Prensa y vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, recordó el mensaje que dieron a conocer los obispos argentinos el 7 de noviembre en el marco de la 116 Asamblea Plenaria llamado “Pascua Riojana, Alegría de toda la Iglesia”

También agrego que se celebrará una Misa de acción de Gracias en la sede de la Iglesia Argentina en Roma el día 28 de abril a las 19hs con la presencia de Obispos argentinos que se encontrarán en esa fecha en la visita Ad- Limina.

– El Vocero general, Padre Gustavo De la Puente mencionó las diez comisiones de trabajo designadas para la organización de esta celebración tan importante para todo el pueblo de Dios.

– El Fr. Guillermo mencionó que los días previos a la celebración litúrgica se realizaran distintos actos culturales y vigilias en la plaza principal de la ciudad de La Rioja, en preparación a esta beatificación.

– La referente de la comisión de alojamiento invitó a todos los vecinos a abrir las puertas de sus hogares a los peregrinos que llegaran para tal acontecimiento.

Los interesados comunicarse al siguiente correo electrónico:

mazapaez@gmail.com o consultar en las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram).

Todos coincidieron en la importancia de la colaboración de los medios de comunicación social para visibilizar, y anunciar el valor espiritual de la beatificación de los mártires riojanos.

 

6c704baa-4edb-4927-830d-27e746e4284d

Anuncios
Publicado en Uncategorized

Con gran alegría compartimos el Logo y Lema oficial, que acompañarán la Beatificación de nuestros Mártires riojanos

“Monseñor Enrique Angelelli, obispo; los sacerdotes: Carlos de Dios Murias OFM Conv. y Gabriel Longeville; y Wenceslao Pedernera, laico”.

La vida y el martirio de estos seguidores de Jesús son la “alegría de todo el pueblo”. 
El Reino de Dios es para el pueblo. En el Evangelio los preferidos de Jesús son los enfermos, los marginados y los pecadores. Dios ama a los pobres de una manera especial, son los elegidos por Dios para llamar a la humanidad entera a la salvación. La Iglesia como pueblo de Dios es y está llamada a ser comunidad de hermanos en favor de los más necesitados.
Nuestros mártires riojanos asumieron en su vida la “búsqueda del Reino de Dios y su Justicia” que expresaron en una opción preferencial por los más pobres.
Su vida se alimentó de la fuerza del Evangelio de Jesús para poder construir el Reino ya en este mundo. Ellos asumieron la complejidad histórica de su época y en ese camino encontraron la muerte. Hoy su testimonio e intercesión nos animan a ser “Pueblo de Dios” que camina en la búsqueda del Reino de Dios y su Justicia.

Te proponemos la lectura continua de cualquier Evangelio junto con la Constitución “Lumen Gentium” del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia.

 

 

isologo

Publicado en Uncategorized

Primer Mensaje de Monseñor Dante Braida en la Fiesta de Verano de San Nicolás de La Rioja

49601746_1971142062923000_7676594295968628736_n

Queridos hermanos y hermanas:

  • Hemos caminado por las calles de la Ciudad al iniciar el año y celebrando el Tinkunaco.

Las imágenes del Niño Jesús Alcalde y de San Nicolás nos han acompañado, como signo claro de que ellos caminan siempre con nosotros y están atentos a nuestras necesidades y nos animan a buscar siempre una Vida plena.

Para mi es una gracia muy grande iniciar el ministerio pastoral con estas festividades, porque ponen un marco adecuado para transitar el camino de la fe juntos, procurando crear más y mejores vínculos entre nosotros, buscando que cada oportunidad sea una ocasión de ENCUENTRO,  de un auténtico Tinkunaco en nuestras vidas.

Por eso el año que iniciamos les propongo que sea un tiempo de ENCUENTRO Y DE CONOCIMIENTO MUTUO. Por mi parte tendré que conocer la rica historia de vida y fe de este pueblo. Ustedes tendrán que ir conociendo a su pastor con su camino recorrido y con el deseo de estar hoy aquí entre ustedes para dar la vida, para gastarla en el bien de todos.

Sabemos que las relaciones se construyen día a día, asumiendo y compartiendo situaciones concretas. Desafíos y metas. Aciertos y desaciertos. Búsquedas. Los vínculos generalmente están teñidos de luces y sombras que son las mismas que anidan en nuestros corazones. Pero son esos vínculos los que permiten un crecimiento en las personas.

Para el conocimiento mutuo es indispensable una escucha atenta. Esta escucha es la que nos permite conocer y comprender lo que hay en el corazón del otro y esto a su vez nos compromete con su vida crecimiento y desarrollo. Que el 2019 sea entonces un año de conocimiento mutuo en el transitar de la vida y el trabajo cotidiano.

  • Por otra parte quiero hacer referencia a la Jornada mundial de la paz y al tema que el papa Francisco nos propone para este año: “La buena política está al servicio de la paz”.

Citaré algunos párrafos y los invito a leer el texto completo.

Para su reflexión, Francisco, parte de las palabras de “Jesús, al enviar a sus discípulos en misión: «Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros» (Lc 10,5-6).” Nos dice Francisco: “Dar la paz está en el centro de la misión de los discípulos de Cristo… La “casa” mencionada por Jesús es cada familia, cada comunidad, cada país, cada continente, con sus características propias y con su historia; es sobre todo cada persona, sin distinción ni discriminación. También es nuestra “casa común”: el planeta en el que Dios nos ha colocado para vivir y al que estamos llamados a cuidar con interés. (n° 1)

Por otra parte señala el Papa:  “la función y la responsabilidad política constituyen un desafío permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su país, de proteger a cuantos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo. La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad.” (n° 2)

Luego señala algunas virtudes humanas para una política al servicio de los derechos humanos y la paz: “la justicia, la equidad, el respeto mutuo, la sinceridad, la honestidad, la fidelidad” (n°3)

También pone de manifiesto los vicios que “socavan el ideal de democracia auténtica…y ponen en peligro la paz social: la corrupción, la negación del derecho, el incumplimiento de las normas comunitarias, el enriquecimiento ilegal, la justificación del poder mediante la fuerza o con el pretexto arbitrario de la “razón de Estado”, la tendencia a perpetuarse en el poder, la xenofobia y el racismo, el rechazo al cuidado de la Tierra, etc” (n° 4)

Al mismo tiempo sostiene el Papa: “La buena política promueve la participación de los jóvenes y la confianza en el otro”. Y lo hace diciendo “Cuando el ejercicio del poder político apunta únicamente a proteger los intereses de ciertos individuos privilegiados, el futuro está en peligro y los jóvenes pueden sentirse tentados por la desconfianza, porque se ven condenados a quedar al margen de la sociedad, sin la posibilidad de participar en un proyecto para el futuro. En cambio, cuando la política se traduce, concretamente, en un estímulo de los jóvenes talentos y de las vocaciones que quieren realizarse, la paz se propaga en las conciencias y sobre los rostros. Se llega a una confianza dinámica, que significa “yo confío en ti y creo contigo” en la posibilidad de trabajar juntos por el bien común. La política favorece la paz si se realiza, por lo tanto, reconociendo los carismas y las capacidades de cada persona. «¿Hay acaso algo más bello que una mano tendida? Esta ha sido querida por Dios para dar y recibir….”

Cada uno puede aportar su propia piedra para la construcción de la casa común. La auténtica vida política, fundada en el derecho y en un diálogo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicción de que cada mujer, cada hombre y cada generación encierran en sí mismos una promesa que puede liberar nuevas energías relacionales, intelectuales, culturales y espirituales… (n° 5)

  • Quisiera subrayar esta frase del Papa: “Cada uno puede aportar su propia piedra para la construcción de la casa común.” Sería bueno iniciar este año con la decisión de una mayor participación en la vida social: Las capacidades que he recibido son para el bien de todos. Puedo desarrollarlas en diferentes ámbitos. Quizás podría ayudarme la siguiente pregunta: ¿cuáles son las instituciones que necesitan más apoyo en el lugar donde vivo?

 

  • Por otra parte iniciamos un año que será electoral: Tendremos la gran responsabilidad de elegir a quienes queremos que rijan los destinos de nuestro pueblo en los diferentes niveles: será importante reflexionar y elegir a conciencia, con toda libertad  al candidato que mejor servirá al pueblo. El Mensaje de la Paz de este año nos da elementos ciertos como referencia para la reflexión. Será importante también tener en cuenta en quienes se proponen para un cargo cuál es su pensamiento y obrar respecto al compromiso con el cuidado de la vida, desde el vientre materno hasta su muerte natural; qué proponen respecto de un desarrollo integral de todos los ciudadanos; que compromiso se asume sobre el cuidado del medio ambiente; también cómo es su modo de vivir, su coherencia en la vida cotidiana, etc.

Así, “La buena política está al servicio de la paz”, de ella participamos todos desde nuestros compromisos ciudadanos y de modo particular participan en ella aquellos que son elegidos para gobernar a los pueblos. Que el Niño Dios Alcalde nos ilumine para que podamos vivir plenamente nuestro compromiso social y político

 

  • Una Iglesia diocesana en “Estado de Beatificación”.

El próximo 27 de abril tendremos la beatificación de cuatro mártires riojanos. Serán elevados a los altares cuatro hermanos que habitaron esta tierra y se comprometieron con ella, junto a tantos otros, buscando ser fieles al Evangelio poniendo en práctica las enseñanzas del Concilio Vaticano II en una época delicada y compleja de nuestra historia.

Su beatificación es un hecho de gran relevancia para la Iglesia entera pero de modo particular para Latinoamérica, Argentina y nuestra querida provincia.

Cada uno de estos mártires habitó esta tierra y se comprometió, desde la fe, con su pueblo. Soñaron y trabajaron por un mundo mejor. Donde cada uno viva dignamente y en el cual los pequeños tienen un lugar preferencial.

Wenceslao, como laico, nos dice que vale la pena jugarse por una familia y por el lugar donde uno vive. Y que vale la pena allí asumir y crecer en la fe en Dios, buscando promover la vida de quienes más necesitan. Que vale la pena perdonar siempre y no odiar.

Fray Carlos de Dios, nos anima a ser profetas de la verdad, buscadores de la Justicia.

El Padre Gabriel nos ayuda ser fieles al Evangelio en tierras de misión, donde el Señor me envíe y, a la vez a ser comprometido con quien camina a mi lado.

Mons. Enrique nos alienta a ser pastores de alma, aferrados a Dios y comprometidos con la causa del Evangelio buscando vivirlo en comunión con la Iglesia en toda circunstancia.

  • En primer lugar es necesario que vivamos este acontecimiento de la Beatificación considerando el llamado que Dios nos hace a cada uno a la Santidad. Y que hoy y cada día podemos responder a ese llamado en la vida cotidiana.

En la Exhortación “Gaudete et Exultate” sobre la santidad el Papa Francisco nos dice que: “el llamado a la santidad que el Señor hace a cada uno de nosotros, (se) dirige también a ti: «Sed santos, porque yo soy santo» (Lv 11,45; cf. 1 P1,16). El Concilio Vaticano II lo destacó con fuerza: «Todos los fieles, cristianos, de cualquier condición y estado, fortalecidos con tantos y tan poderosos medios de salvación, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre»[10].  «Cada uno por su camino», dice el Concilio. Entonces, no se trata de desalentarse cuando uno contempla modelos de santidad que le parecen inalcanzables. Hay testimonios que son útiles para estimularnos y motivarnos, pero no para que tratemos de copiarlos, porque eso hasta podría alejarnos del camino único y diferente que el Señor tiene para nosotros. Lo que interesa es que cada creyente discierna su propio camino y saque a la luz lo mejor de sí, aquello tan personal que Dios ha puesto en él (cf. 1 Co 12, 7), y no que se desgaste intentando imitar algo que no ha sido pensado para él. Todos estamos llamados a ser testigos, pero «existen muchas formas existenciales de testimonio»[11]  (nn 10-11)

Por tanto que este, sea un tiempo de gracia, de crecimiento y de responder al llamado a la santidad que hoy también Dios no hace a cada uno de nosotros.

  • En segundo lugar tenemos que prepararnos para la Beatificación de un modo concreto, trabajando para su organización teniendo en cuenta que es un acontecimiento grande y que hay muchos hermanos, particularmente de distintos puntos del país, que quieren venir a La Rioja a participar.

La misa central será el sábado 27 de abril aquí en esta Ciudad a las 10 de la mañana. La jornada anterior habrá vigilias preparatorias en Sañogasta, Chamical y Ciudad de La Rioja y el mismo 27 de abril por la tarde y el día siguiente habrá misas de acción de gracias también en esas tres localidades.

Para preparar este evento se han conformado  nueve comisiones: de Secretaría, Difusión pastoral, Prensa, Liturgia y ceremonial, Infraestructura, Recursos y finanzas, Inscripciones y alojamiento, historia, y eventos con diferentes organizaciones sociales.

Será necesario que cada uno pueda ver en qué área puede prestar colaboración para que nos organizarnos bien y recibir a todos los que vengan con las mejores condiciones que podamos.

Esto es importante que lo consideremos a modo personal y también en las instituciones a las que pertenecemos. En qué podemos colaborar. En qué área puedo contribuir.

Por eso los invito a que vivamos este tiempo como en “Estado de Beatificación”: reconociendo y respondiendo el llamado que Dios nos hace a cada uno a la santidad y a la vez trabajando arduamente para preparar de la mejor manera las celebraciones de abril.

Pidamos al Niño Dios Alcalde su gracia y a San Nicolás su intercesión para que este 2019 sea para todos un año de crecimiento en la vida de fe y que ella se manifieste un compromiso eclesial y social claro y decidido. De ese modo iremos transitando juntos el camino de la santidad que nos conducirá a la alegría de la Patria eterna. Así sea.

+ Dante G. Braida

        Obispo de La Rioja

 

Publicado en Uncategorized

Homilía pronunciada por Mons. Dante Gustavo Braida en la celebración eucarística de toma de posesión de la diócesis de La Rioja. 28/12/2018

CAMINAR JUNTOS, CRECER JUNTOS

Queridos hermanos y hermanas:

  • Con alegría nos hemos reunido para vivir hoy este acontecimiento eclesial donde asumo como Obispo y vengo a sumarme al andar de esta diócesis de la Rioja con su rica y fecunda historia.

Este acontecimiento lo vivimos en torno a la fiesta de la Navidad. Navidad es el gran encuentro de Dios y el hombre, el “gran Tinkunaco”, como dice la canción. Dios que se ha hecho hombre para desde allí salvarnos, rescatarnos del mal y llevarnos a una amistad más honda con Él y una comunión de vida fraterna entre nosotros. Para que, unidos a Cristo, podamos acceder a la Vida plena que solo Él nos puede dar.

Hoy, en la fiesta de los santos Inocentes, mártires, vemos cómo la fuerza de los poderosos que se ve amenazada por la realidad de este Niño, que vino a traernos vida y vida en abundancia, se ensaña con muchos inocentes a quienes quita la vida. Sin embargo la Vida se abre paso. La obediencia de José y María al asumir la migración y el cuidado del Niño permiten que el plan de Dios siga adelante.

El compromiso por cuidar la vida en todas sus etapas es parte de nuestra misión evangelizadora. Por ello los invito renovar nuestra dedicación para con la vida de toda persona particularmente si esa vida está en situación de fragilidad o vulnerabilidad.

  • La Vida es un don de Dios y de un Dios que es Amor. Por ello todo compromiso verdadero con la vida implicará un crecimiento en el amor. Cristo vino a manifestar el valor de toda vida y por amor a ella se comprometió con el ser humano hasta dar la vida.

Por ello para que nuestra vida sea plena y podamos trabajar con amor por el bien de todos es necesario que el vínculo con el Señor crezca día a día. “Cristo no nos quita nada y nos lo da todo” nos decía el papa Benedicto XVI (homilía inicio de su ministerio petrino). Crecer en la amistad con Jesús es  fundamental para que la vida y amor que provienen de él fluyan en cada uno. Para ello es indispensable dar lugar a la escucha atenta de la Palabra en el silencio, la escucha de la Palabra en comunidad, el diálogo cotidiano con Él y la participación en los sacramentos, particularmente en la Reconciliación y la Eucaristía.

En este sentido, las diferentes expresiones religiosas del pueblo riojano y de la Región son también un sendero seguro y necesario para el cultivo de una vida orante y entregada a los designios de Dios. Quisiera, en el inicio de mi ministerio aquí, pedir la gracia de poder acompañarlos en ese camino y pedirles que rueguen por mí para que sea responsable y entregado en esta búsqueda de una vida de mayor comunión con el Señor.

WhatsApp Image 2018-12-29 at 13.47.46

“Momento en que el Nuncio Apostólico hace entrega del báculo pastoral”                                                                               El Cayado animó la marcha,
el Libro encendió la Luz,
las manos abrieron los surcos
para el hombre necesitado de amor.
(¡Doce jornadas… son tuyas, Señor!
Me llamaste para que fuera testigo…
soy débil, soy pobre y con temor.)
Tú me dices: “¡No temas!… mi amor te ungió;
no es tuyo lo que llevas… apura la marcha…
te basta mi Palabra… lo demás es ilusión”.
También Felipe y Juan, Pedro y Pablo,
aprendieron que el llamado es Misterio,
es muerte, es vida y es misión…
para que en Tí el pueblo encontrara el camino,
en tu Cayado, en tu Libro y en tu Unción.

  • Esta nueva etapa en la vida diocesana, en sintonía con lo que nos enseña el Concilio y con lo que han propuesto mis hermanos obispos predecesores, quisiera que sea un “caminar juntos”, como hermanos miembros de un mismo pueblo. Donde cada uno, de acuerdo a su estado de vida y los talentos recibidos se pone al servicio de los demás, ocupando su propio lugar y desplegando desde allí sus capacidades. Una iglesia que sea cada vez más sinodal, como nos lo pide el papa Francisco de tantas maneras.

Hace poco tuve la gracia de participar del Sínodo de los jóvenes y a este tema se le dio una gran importancia. Entre otras cosas se dijo: “La sinodalidad caracteriza tanto la vida como la misión de la Iglesia, que es el Pueblo de Dios -formado por jóvenes y ancianos, hombres y mujeres de cualquier cultura y horizonte- y el Cuerpo de Cristo, en el que somos miembros los unos de los otros, empezando por los marginados y los pisoteados… En las relaciones -con Cristo, con los demás, en la comunidad- es donde se transmite la fe.

También con vistas a la misión, la Iglesia está llamada a asumir un rostro relacional que ponga en el centro la escucha, la acogida, el diálogo, el discernimiento común, en un camino que transforme la vida de quien forma parte de ella… Es una escucha recíproca en la que cada uno tiene algo que aprender.” (Doc. conclusivo 121, 122) ///Invito a todos a poner lo mejor de sí para que este caminar juntos crezca en nuestro andar pastoral cotidiano. En particular invito a caminar de modo cercano y comprometido con los jóvenes. Será una gran oportunidad, al camino que ya viene recorriendo la diócesis, incorporar las reflexiones y aportes del reciente Sínodo. También para que de este acompañamiento puedan florecer diversas vocaciones para bien de la Iglesia y la sociedad.

  • Una iglesia sinodal y centrada en Cristo es una iglesia que se abre al diálogo con todos y que enfrenta las diversas situaciones que se presentan buscando hacer de cada una de ellas una oportunidad pastoral para que el Reino de Dios, de justicia, paz, amor se manifiesta de manera clara y contundente. Es una iglesia que ama a todos pero de modo particular a los más pequeños, a los preferidos del Señor, a aquellos que carecen de lo necesario para vivir y desarrollarse adecuadamente. El papa Francisco con sus enseñanzas, sus gestos y sobre todo con sus obras nos exhorta a recorrer este camino de misericordia sin distracciones.

Pastores Gregis, la exhortación apostólica que trata sobre la vida de los obispos, dice que (Éste)“…Llevará a cabo este servicio con eficacia si su vida es sencilla, sobria y, a la vez, activa y generosa, y si pone en el centro de la comunidad cristiana, y no al margen, a quienes son considerados como los últimos de nuestra sociedad”(n° 20)

Nuestra iglesia Latinoamericana viene recorriendo un camino decidido en este sentido. Invito a todas las comunidades a renovar nuestro fervor misionero y el amor con los más pobres con la conciencia que ante Dios todos somos necesitados.

  • El camino de crecimiento en la vida cristiana y en mi caso como pastor, tiene un recorrido particular y en iglesias concretas. Por eso quiero recordar en este momento a la diócesis de Reconquista, donde tengo mis raíces, donde recibí el don de la vida y la fe a través de mi familia, y de la Parroquia Inmaculada Concepción de Reconquista, donde hice mi camino de formación en la fe y de discernimiento vocacional. Luego de transitar la formación inicial en el Seminario Interdiocesano “La Encarnación” de Resistencia, Chaco, en la diócesis de Reconquista, ejercí el ministerio durante diecinueve años con la gracia de ser enviado, durante un tiempo, a la misión ad gentes a la diócesis de Holguín en Cuba. Agradezco a las comunidades y a los sacerdotes que me han acompañado a lo largo este camino allí y a los diferentes Obispos: a Mons. Iriarte que me confirmó en la fe; Mons. Sigampa que me recibió para el ingreso al seminario; a Mons. Martinez que me ordenó sacerdote; a Mons. Stanovnik y Mons. Dus que me acompañaron en tiempos particulares de maduración personal y en el ministerio; y Mons. Macín con quien compartí el último tramo como vicario.

WhatsApp Image 2018-12-29 at 13.47.45.jpeg

  • También agradezco todo lo vivido en la Arquidiócesis de Mendoza, donde fui ordenado obispo y en la cual he dado los primeros pasos junto a Mons. Frazini, luego como Administrador Apostólico y últimamente con los obispos Mazzitelli y Colombo. De cada uno de ellos he aprendido mucho y de modo concreto esto de ser pastor para una diócesis. El caminar pastoral cotidiano y las diferentes situaciones que hemos tenido que transitar fueron forjando una relación con la comunidad mendocina que sin dudas nos ha enriquecido mutuamente. Agradezco de corazón a la Iglesia de Mendoza la acogida cordial, la cercanía y también el camino compartido.

 

  • Hoy estoy aquí, en esta ya querida diócesis de la Rioja, enviado por el Papa Francisco quien con la guía del Espíritu Santo, me ha encomendado esta misión. En la persona del Nuncio Apostólico, Mons. Leon Kalenga, agradezco al Papa la confianza y la cercanía en el acompañamiento. Agradezco también la acogida cordial de este día y de modo particular al P. Roberto Queirolo por haber guiado una vez más la diócesis en tiempos de transición. Como les decía aquí estoy para caminar juntos y crecer juntos, ayudándonos y animándonos mutuamente.

 

  • La próxima beatificación de los mártires riojanos es una gracia para nuestra diócesis y también para la Iglesia argentina y latinoamericana de modo especial. Tendremos que transitar juntos este tiempo de preparación en primer lugar para abrir nuestros corazones al Espíritu Santo para que obre en nosotros la santidad a la que todos somos llamados. Luego trabajar para preparar una bella celebración y acoger a los peregrinos que participarán.

Un laico, Wenseslao Pedernera; un religioso, Carlos de Dios Murias; un sacerdote diocesano, Gabriel Longueville; y un obispo, Enrique Angelelli, mártires de diferentes estados de vida que, animados por el Evangelio y comprometidos con el desarrollo integral del pueblo asumieron el momento histórico  que les tocó vivir hasta dar la vida. Toda una luz para iluminar nuestro presente y asumirlo con un renovado ardor misionero y compromiso social.

  • Que la gracia del Niño Alcalde, la intercesión de la Virgen del Valle y San Nicolás nos animen a vivir juntos, con alegría y fidelidad, la vocación y misión a la cual cada uno ha sido llamado.

Así sea.

 

WhatsApp Image 2018-12-28 at 21.46.18

Publicado en Uncategorized

El martirio con “acento” riojano

Ante algunos intentos de deslegitimar el proceso de Beatificación del Padre Obispo Enrique Angelelli, compartimos este trabajo del Pbro. Dr. Luis O. Liberti quién ha trabajado en el proceso de su causa de beatificación activamente.

En este documento, ofrecemos “aspectos del martirio en la vida de la Iglesia católica desde la memoria de Jesús, en solidaridad con los pobres, en la experiencia eclesial latinoamericana y finalmente con “acento” riojano, donde los mártires nacieron a la vida eterna por ser fieles discípulos de Jesús Crucificado”.

Invitamos a considerar estas reflexiones como un fraterno homenaje en el año del 50 aniversario del inicio del episcopado de Enrique Angelelli en La Rioja y a todo su “querido pueblo riojano” al que se integraron Pedernera, Longueville y Murias.

A continuación, se puede descargar el archivo Liberti Luis -El martirio con acento riojano

Publicado en Uncategorized

Nuestros mártires dieron la vida por amor a Dios y a su pueblo.

HOMILÍA EN LA MISA DEL 42° ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DE MONS. ANGELELLI

Paraje El Pastor, Punta de los Llanos, 5 de agosto de 2018

 

Mis queridos hermanos,

Venimos a este lugar del martirio de Mons. Angelelli para evocarlo en torno a la Eucaristía, sacrificio de Cristo para la vida del mundo. Hoy especialmente, el testimonio de Mons. Angelelli compromete la mirada de nuestro corazón para evocarlo y asumir su mensaje como un legado sagrado que nos interpela y alienta nuestro seguimiento de Jesucristo como parte de su Iglesia. Mons. Angelelli, buen Pastor, nos honró con la entrega ejemplar de su vida y de su ministerio. Sí, ejemplar. Digna de imitar. Transparente y pura. Aunque no puedan verla los omnipotentes de siempre, los que juegan a ser Dios, los que explotan a sus hermanos, los que se creen superiores.

  1. Cristo, Pan Vivo que nos sacia

Si a Israel, Dios no quiso hacerle pasar hambre  lo proveyó de un alimento simple y sustancioso, a nosotros nos dio a su propio Hijo, Pan de Vida, que nos alimenta para que tengamos vida y vida en abundancia. Él sacia nuestra hambre y nuestra sed más hondas porque viene a nuestro encuentro conociéndonos y amándonos en nuestra realidad más profunda, aquella que sólo Él conoce.

Para todos los cristianos, el encuentro con Cristo, el Pan Vivo bajado del cielo, nos constituye en personas nuevas, capaces de desandar los caminos más plenos porque Dios va con nosotros y nos invita a seguirlo y a servirlo en los más pobres y necesitados. Es un pan que nos alimenta y nos hace nuevos en Él, el eternamente joven: Dios no quiere que seamos interiormente viejos, arrastrando rutinas y sin esforzarnos por cambiar de actitud. Cristo nos dice que lo que quiere el Señor es esto: que creamos en el que él mismo nos ha enviado y que se llama Jesús, que es el pan de vida, verdadero pan del cielo.”  (Homilía del domingo 5 de agosto de 1973)

  1. Angelelli, mártir de la Iglesia por amor a Dios y a su pueblo.

La Iglesia, a través del decreto del 8 de junio pasado del Papa Francisco, ha reconocido el martirio de Mons. Angelelli y sus compañeros, Carlos, Gabriel y Wenceslao. Nos emociona que así como Cristo se entregó por amor a nosotros, la entrega de nuestros mártires riojanos los unió fuertemente a Él para darnos vida entonces y ahora, como Iglesia de la Cruz y de la Pascua.

¿Pero qué es el martirio? Con la ayuda de los teólogos podemos comprender mejor. “El martirio por excelencia es el de Cristo. Él entrega voluntariamente su vida para dar testimonio del amor misericordioso del Padre. Muchos otros en la historia han entregado su vida por Jesucristo o por encarnar sus enseñanzas. La Iglesia los considera mártires porque sus muertes están asociadas a la muerte de Cristo. Etimológicamente mártir significa testigo. Como Cristo, que es el “testigo fiel” (Apoc. 1,5), digno de fe, que da fe del amor de Dios y este testimonio provoca en nosotros la fe. Del mismo modo, la sangre de los mártires mezclada con la de Cristo suscita nuestra fe, hace creíble la Buena Noticia que trajo Jesús y que la Iglesia transmite. Bien lo entendía Tertuliano cuando plasmó la inspiradora sentencia: “sangre de mártires, semilla de cristianos” (…) el Concilio Vaticano II aportó una visión propia del martirio (…) el acento no está tanto en la profesión de fe del mártir sino en el amor que está en la base del testimonio del santo (…) Lumen Gentium 42 al hablar de martirio (…) prefiere hablar de martirio como signo del amor que se abre hasta hacerse total donación de sí “ (cf. Q. Bianchi,  ¿Qué es el martirio “odium fidei”?;  R. Fisichella, Voz: Martirio en Nuevo Diccionario de Teología Fundamental, Paulinas, 1992).

Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao fueron mártires a causa del odio que impulsaba a quienes quisieron matarlos, desde el escritorio, diseñando y decidiendo los crímenes, o más concretamente, empuñando las armas homicidas. Pero en el horizonte de la entrega de nuestros mártires, sólo estaba el amor. Amor a Dios y a su Pueblo. “Cielos nuevos y tierras nuevas” era la meta de quienes soñaron una Iglesia que tradujera concretamente el Evangelio del Reino de Dios.

Atragantados en su rencor o su visión distorsionada de la realidad, algunos siguen mancillando con palabras groseras y explicaciones inverosímiles los acontecimientos que provocaron la muerte de nuestro obispo mártir; nos duele que todavía quieran detener el camino de una Iglesia en salida, fecunda porque acoge a todos sus hijos e hijas, especialmente los más pobres y excluidos; una Iglesia que desea prolongarlo el espíritu de sus celebraciones y fiestas religiosas en obras de caridad y solidaridad cristianas. A esta Iglesia hoy nos está invitando el Papa Francisco; es la Iglesia que Mons. Angelelli anticipó con su vida, con su ministerio y con su martirio, desplegando un intenso proyecto pastoral nacido “con un oído en el Pueblo y con el otro oído en el Evangelio”, consustanciado fuertemente de los aportes del Concilio Vaticano II cuya frescura y urgencia fueron captadas vitalmente por nuestro obispo mártir.

  1. Angelelli, hombre de paz

Finalmente, hoy me gustaría recordar con sencillez que Mons. Angelelli ha sido un hombre de paz, un servidor de la paz, que anunció la necesidad de la reconciliación nacional no como una amnesia que alcanzara hechos graves para la vida del pueblo, sino como un trabajo arduo pero necesario para vivir en sintonía con la fe profesada.

“En estos momentos estoy acusado de ser un obispo rojo, marxista, de extrema izquierda; de llevar a la iglesia – concretamente a la diócesis de La Rioja – por caminos tortuosos y no por los verdaderos caminos de la fe cristiana, del Evangelio. Se me acusa de meter ideas, traer gente y armar organizaciones de tipo subversivo so pretexto de la vida pastoral. Trato de comprender a quienes en este momento de tanta intransigencia actúan así. Creo que la inmensa mayoría de ellos, por desconocimiento de su propia fe, desconocen la naturaleza de la iglesia y la profundidad de los problemas que vive la comunidad riojana, ignoran el contexto nacional, latinoamericano y mundial en que estamos viviendo. En el fondo es el rechazo al cambio que se está operando en el mundo”. (Revista Crisis 1973).

“Nos urge hacer un alto en este alocado camino emprendido (…) pedimos a Cristo (…) que dé su paz, su luz y su gracia a los hogares riojanos, bendiga la patria y nos haga a todos fieles y constantes constructores de paz” (Mensaje de Navidad, 24 de diciembre de 1975)

Cuando pienso en tantas injurias gratuitas, tanto odio destilado a pesar de los años transcurridos desde la muerte de Mons. Angelelli, me pregunto por la causa de tanta ceguera irracional, de tanta pretensión de manipular la historia para justificar la muerte y el sometimiento de la población por el terror y la miseria económica, no encuentro explicaciones y llego a descubrir que es porque en su persona confluyen el pastor auténtico y el profeta verdadero que los dejó al descubierto, desnudando con su franqueza y coherencia de vida, sus intenciones y sus prácticas religiosas y vacías.

Hermanos: Cuando llegue el momento de la beatificación, seguramente el próximo año, ya se habrán dado los pasos de la organización de esa gran fiesta en que la diócesis acogerá a hermanos de todo el país que vendremos a unirnos a esta alegría. Para entonces, la espiritualidad y la liturgia en una misma dirección nos permitirán vivir y vibrar en un acontecimiento que fortalecerá a la comunidad cristiana en la contemplación de la buena nueva del Reino de Dios presente en sus mártires, Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao.

Para mí llega el momento de partir, de agradecer a Dios por haber sido parte de esta bendita Iglesia martirial en estos años que nos permitieron ver definitivamente la luz, a través de la sentencia del tribunal oral federal que declaró las causas del asesinato de Mons. Angelelli y por medio del proceso canónico que probó el martirio que padecieron él y sus compañeros mártires.

Los sacerdotes pronunciamos un día nuestra disponibilidad a Dios y a su Iglesia. Aquel sí, en mi ordenación sacerdotal, hace casi treinta años, me lleva hoy a Mendoza a continuar sirviendo al anuncio del Reino de Dios. El sabor amargo de la partida se ve fuertemente atenuado con la amistad crecida con tantos de Uds., muchos de La Rioja pero también de tantas otras comunidades, todos desconocidos para mí hace cinco años y que ahora forman parte de mi corazón como un tesoro único, regalo de nuestros amigos Jesús y Enrique. Son como aquel “avío del alma” que nos propone el P. Julián Zini, ese atadito con cosas de valor personal que me seguirá acompañando de mi camino de pastor.

Dios bendiga a La Rioja, a sus comunidades, a sus familias, a sus jóvenes, a sus pobres. Dios bendiga a la Iglesia riojana, argentina y universal. Que ellas se renueven a la luz del testimonio de quienes la sirvieron hasta derramar su sangre por puro amor.

 Punta de los Llanos, 5 de agosto de 2018

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Publicado en Uncategorized

Jesús Pan Vivo no quiere el hambre de su Pueblo

HOMILÍA EN LA MISA DEL 42° ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DE MONS. ANGELELLI

Iglesia Catedral de San Nicolás de La Rioja, 4 de agosto de 2018

 

Mis queridos hermanos,

Una vez más esta Iglesia Catedral y Santuario de San Nicolás de La Rioja nos recibe como Casa de Oración para estrecharnos en torno a la Eucaristía y celebrar la vida de nuestros mártires, Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao.

Hoy especialmente, el testimonio de Mons. Angelelli compromete la mirada de nuestro corazón para evocarlo y asumir su mensaje como un legado sagrado que interpreta y alienta el seguimiento de Jesucristo como parte de su Iglesia.

Resulta para mí particularmente intensa la vivencia de estos días en que me apresto a partir de La Rioja para asumir una nueva misión en Mendoza. Sentimientos encontrados de sabor agridulce me acompañan mientras digo adiós a esta amada Rioja. Pero no puedo sino agradecer a Dios cuanto me ha permitido vivir junto a Uds. en el camino del reconocimiento eclesial de la vida, el ministerio y el martirio de Mons. Angelelli. El buen Pastor Jesús nos visitó con su paso por estas tierras y nos honró con una entrega ejemplar que escapó y escapa a la mirada de los poderosos, de los omnipotentes, de los que se sienten dueños de esta Patria que Angelelli soñó como una tierra de todos.

 

  1. Cristo, Pan Vivo que nos sacia

Dios no quiere que sus hijos pasen hambre. A Israel le da un pan sencillo y cotidiano que les consintió la larga marcha por el desierto sin desfallecer. A nosotros, nos dio a Jesucristo, su Hijo para que tuviéramos vida, vida en abundancia. El hambre del pueblo de Israel desafió la providencia misericordiosa de Dios quien acudió para saciarlo. Si Él había creado la tierra para todos, nadie podría quedar sin su alimento.

A la muchedumbre en torno a su Palabra, a los Apóstoles y a nosotros, Cristo nos alimenta más allá de lo transitorio, de lo provisional, de lo pasajero. Él es el Pan Vivo bajado del Cielo, quien lo come, vivirá eternamente. Sacia cuanto el hombre experimenta como una necesidad del Absoluto, de aquel Amor que no defrauda…

El encuentro personal con Cristo, Pan Vivo, es parte esencial del ministerio sacerdotal que hoy celebramos y constituye el horizonte de nuestra misión evangelizadora para que todos los hombres lo conozcan, lo amen y encontrándose ellos a su vez con el Señor,  lo sirvan en sus pobres y necesitados.

Comentando estas lecturas decía un día como hoy, hace exactamente 45 años Mons. Angelelli:  Debemos, por tanto, vivir en estado permanente de éxodo, en permanente actitud serena e interiormente joven en la mente y en el espíritu. Dios no quiere que seamos interiormente viejos, arrastrando rutinas y sin esforzarnos por cambiar de actitud. Cristo nos dice que lo que quiere el Señor es esto: que creamos en el que él mismo nos ha enviado y que se llama Jesús, que es el pan de vida, verdadero pan del cielo.”  (Homilía del domingo 5 de agosto de 1973)

 

  1. Angelelli y los jóvenes: Apostar fuertemente al compromiso con la Vida.

En este año en que la Iglesia nos invita a considerar la relación de los jóvenes con la fe y el discernimiento de la vocación, celebramos los 50 años del comienzo del ministerio pastoral “riojano” de Mons. Angelelli. Todos sabemos cuánto amó  a los jóvenes y de qué manera a lo largo de toda su vida, pero especialmente en aquellos años riojanos, los jóvenes constituyeron una preocupación central de su pastoreo. Cuando veo la extraordinaria calidad humana de la juventud que tenemos en La Rioja, el noble porte de los dirigentes de nuestra pastoral juvenil,  no me resulta difícil entrever cuánto haya pensado y sentido Mons. Angelelli de cara a los desafíos de la época. Para él se trataba de darles participación y considerarlos verdaderos protagonistas de un tiempo nuevo para la Iglesia y para el mundo:

“Ustedes tienen en sus manos un presente preñado de dolores y esperanzas. Tienen una Rioja que hay que rehacerla siguiendo las más puras tradiciones de los mayores. No renieguen del pasado pero disciernan todo lo positivo y lo negativo que heredan. Construyan un futuro mejor. Ustedes son la primavera del pueblo, nunca pierdan la juventud de la mente y del corazón. No envejezcan nunca la inteligencia ni  maten el corazón con el egoísmo. Prepárense para que sepan siempre dar razones: por qué vivir, por qué creer y por qué  esperar. No se marginen de la historia. Sean protagonistas de una nueva Rioja según el Evangelio.”  (Homilía en la fiesta de San Nicolás, 1ro de julio de 1973)

Los jóvenes tienen a su favor el tiempo y la particular situación de vida en que se encuentran. A esa edad, todo es ilusión, futuro, posibilidad. Los límites no parecen invencibles y se les antojan vencibles, superables, minúsculos de frente a las ganas, a la pasión que brota del corazón en ese momento de la vida.

Por eso, nos toca como adultos velar para que puedan tomar su lugar en la vida de la Iglesia y de la sociedad, que no sean rehenes de quienes buscan servirse de ellos y beneficiarse de su inexperiencia y luchar por la efectiva igualdad de oportunidades que los anime a comenzar a pesar de todo lo que aparezca como imposibilidad.

De ellos nos dice Monseñor Angelelli: “Seguirán siendo vigías y profetas de un proceso que reclama cambios profundos, los pobres y los jóvenes. Son los más débiles; los que no tienen  nada que perder; los que aún tienen el corazón limpio, y pueden ver más lejos que los inmediatos intereses de quienes ya tienen demasiado satisfecho el corazón con el dinero, el poder y el placer desordenado.” (Homilía del 15 de julio de 1973)

 3. Angelelli y las críticas.

Cuando veo mancillar groseramente su ministerio pastoral entre nosotros, cuando reaparecen los profetas del odio que en su omnipotencia se sienten dueños de este país, cuando creíamos que la democracia era fuerte para que no volvieran a insinuarse los ideólogos de la seguridad nacional, suenan clarividentes estas palabras que se referían a las críticas infundadas de entonces y enjuician a las trasnochadas, anacrónicas e irreverentes de hoy:

“Quizás no descubramos que con nosotros va caminando Jesús, haciendo la historia con nosotros, esta historia concreta, la riojana, la argentina. Entendemos, entonces, por qué decimos que no debemos bajar las manos. Sigue difícil el camino. Quizás oiremos muchas cosas agraviantes, esto se llama, en cristiano, camino de la cruz. Quizás esperábamos que (…) ya estaba todo conseguido, que podíamos respirar aire puro, que seríamos respetados y no perseguidos, que seríamos convocados y no sospechados de peligrosos o infiltrados, quizás creíamos que todos éramos ya hombres nuevos. Y no es así, porque lo que es meta a alcanzar sólo se la logra con un corazón lleno de esperanza; y que el camino se hace con esfuerzo, sin claudicaciones y no dejarse engañar con inmediatismos ni con falsas ilusiones.” (Homilía del 15 de julio de 1973)

            “Ahora bien, no les llame la atención que existan hermanos nuestros, que traten de hacer aparecer a la Iglesia Diocesana como enemiga de su pueblo, que traten de reducirla al silencio para que no anuncie el Evangelio o predique un Evangelio sin referencia a la vida concreta de nuestro pueblo, parecería que solamente conciben a la Iglesia encerrada en la sacristía. Estas cosas ya están perimidas y pertenecen a un pasado que en personas cultas no se concibe. Aunque podamos ser sometidos a la más dura crítica y grosería, jamás silenciaremos nuestra palabra en defensa de la verdadera fe cristiana y felicidad de nuestro pueblo.” (Homilía del 22 de julio de 1973)

 

Hermanos, el 8 de junio el Papa Francisco nos invitaba a celebrar el martirio de los testigos riojanos. Cuando llegue el momento de la beatificación, seguramente el próximo año, ya se habrán dado los pasos de la organización de esa gran fiesta en que la diócesis acogerá a hermanos de todo el país que vendremos a unirnos a esta alegría. Para entonces, la espiritualidad y la liturgia en una misma dirección nos permitirán vivir y vibrar en un acontecimiento que fortalecerá a la comunidad cristiana en la contemplación de la buena nueva del Reino de Dios presente en sus mártires, Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao.

Dios bendiga a La Rioja, a sus comunidades, a sus familias, a sus jóvenes, a sus pobres. Que ella se renueve a la luz del testimonio de quienes la sirvieron hasta derramar su sangre por puro amor.

La Rioja, 4 de agosto de 2018

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Publicado en Uncategorized