LA CIUDAD DE LA RIOJA CELEBRA A JESÚS, EL PAN DE VIDA. Homilía del P. Obispo Marcelo Colombo en la Celebración Eucarística de Corpus Christi

Corpus 2

HOMILÍA EN CORPUS CHRISTI – Ciudad de La Rioja, 22 de junio de 2014

Mis queridos hermanos y hermanas,

            Nos reunimos como Iglesia peregrina junto a Jesús, el Pan de Vida, que nos sacia con su Cuerpo y con su Sangre, dándonos “vida y vida en abundancia”. Por eso lo testimoniamos públicamente, proclamando felices su Buena Noticia del Reino de Dios.

      Venimos con los jóvenes de compartir una hermosa jornada de reflexión. Era conmovedor ver los más de 500 muchachos y chicas reunidos en torno al Señor para reflexionar su Palabra y vibrar con sus enseñanzas. Aquí están ellos ahora, participando de nuestro encuentro diocesano con Jesús Eucaristía.

              La primera lectura evoca la actuación del Señor junto a su Pueblo, llevándolo por el desierto y renovándole una y otra vez su confianza a pesar de los fracasos y fragilidades del camino. Como a Israel peregrino, es Dios que nos rescata con su ternura y su confianza, nos recuerda el ideal de la libertad y de la vida plena y nos señala el horizonte más amplio de su amor generoso y fiel.

            En la Carta a los Corintios, la Palabra nos invita a descubrir la fuerza de nuestra unidad, arraigada en el Cuerpo que compartimos y en la sangre  derramada por amor a nosotros. Estrechamente unidos a Cristo Crucificado, podemos alcanzar con nuestro amor a quienes más nos necesitan prolongando en la historia humana la solidaridad de Jesucristo, el buen samaritano. Nuestra colecta de Cáritas y las distintas iniciativas pastorales relacionadas, quieren ser un signo de esa misión de la Iglesia, inseparables del anuncio y la celebración.

              En el Evangelio, Cristo se presenta como nuestra comida y nuestra bebida. Cercano a nosotros, a nuestra intimidad doliente, a nuestras hambres más hondas, nos invita a permanecer en Él para saciarnos y sacarnos de las vacilaciones, las tibiezas y ambigüedades de nuestras opciones.

               Estamos celebrando el Año Catequístico Diocesano. Pido a los sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos con la evangelización en distintas áreas y responsabilidades en sus parroquias y movimientos, profundizar en la concreción de los informes sobre las asambleas parroquiales realizadas. Así podrán confluir en las reuniones decanales que permitan encontrar pistas comunes de reflexión y encaminar a la Diócesis toda hacia la implementación de un plan pastoral con objetivos concretos y posibles, surgidos de la observación de la realidad integral de la Diócesis y la confrontación necesaria e imprescindible con la Palabra de Dios y las propuestas de la Iglesia universal, latinoamericana y argentina.

                Testigos y servidores de una alegría que nos viene de Cristo, con nuestra Madre la Virgen y San Nicolás nuestro patrono, proclamamos al Señor, vivo y presente, caminando junto a nosotros, su Pueblo peregrino en la historia.

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