SALUDO DEL P. OBISPO MARCELO A LOS CATEQUISTAS EN SU DÍA

Jóvenes en ronda

 A los catequistas de la diócesis de La Rioja.
A los sacerdotes, religiosas, religiosos y seminaristas.
A todos los padres y madres de familia
A los responsables de áreas pastorales, movimientos apostólicos y comunidades.

 Mis queridos hermanos y hermanas,

            ¡Feliz día del Catequista! Hoy la Iglesia los recuerda y agradece por la importante misión que llevan adelante en nombre de Jesucristo, el Buen Pastor. Colaboradores imprescindibles de los sacerdotes responsables de nuestras comunidades, comparten con nosotros “la dulce y confortadora alegría de evangelizar” bella expresión del Papa Francisco para denominar nuestra tarea de llevar a Jesucristo a los hermanos.

                    “Digan a la gente: «El Reino de Dios está cerca de ustedes» (Lc. 10,9)” Con estas palabras Jesús envía a sus discípulos a misionar.  Los apóstoles son portadores pues, de una buena noticia;  tan apasionante, que respondían convencidos ante quienes le pedían razones de su vida,  “no podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hechos 4,20).

                      En este Año Catequístico Diocesano quiero proponerles que profundicen en el compromiso asumido  como respuesta a Jesucristo. No se trata de una tarea separada de Aquél que los llamó. Por eso es muy importante la cercanía con su Palabra, la oración cotidiana y la meditación para afrontar los desafíos de la vida en clave evangélica, la celebración de los sacramentos así como el discernimiento comunitario de los pasos a dar con la guía de sus sacerdotes y responsables. No son mensajeros aislados sino miembros de una comunidad eclesial llamada a anunciar a Jesucristo.

“(…) Tenemos un tesoro de vida y de amor que es lo que no puede engañar, el mensaje que no puede manipular ni desilusionar. Es una respuesta que cae en lo más hondo del ser humano y que puede sostenerlo y elevarlo. Es la verdad que no pasa de moda porque es capaz de penetrar allí donde nada más puede llegar. Nuestra tristeza infinita sólo se cura con un infinito amor (…) Pero esa convicción se sostiene con la propia experiencia, constantemente renovada, de gustar su amistad y su mensaje. No se puede perseverar en una evangelización fervorosa si uno no sigue convencido, por experiencia propia, de que no es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo, no es lo mismo caminar con Él que caminar a tientas, no es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra, no es lo mismo poder contemplarlo, adorarlo, descansar en Él, que no poder hacerlo. No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo sólo con la propia razón. Sabemos bien que la vida con Él se vuelve mucho más plena y que con Él es más fácil encontrarle un sentido a todo. Por eso evangelizamos.”   (Papa Francisco, La alegría del Evangelio, nn. 265-266)

            En mi saludo, deseo llegar también a los padres y madres de familia. La savia de los vínculos familiares trasmite, además de los valores y opciones, de las pautas de comportamiento y de las normas de convivencia, el amor de Dios que late en el corazón de los esposos y padres. Con las primeras oraciones que les enseñan y las respuestas que dan a las preguntas que van surgiendo en los hijos pequeños y adolescentes, los papás desempeñan hacia ellos una tarea catequística de grandísimo valor que los acompañará toda la vida.

           ¡Dios los bendiga, queridos catequistas! Que María, la primera Catequista, la que llevó la Buena Nueva de Cristo en su mismo ser para darlo al mundo, los sostenga en la fe, la esperanza y el amor, y haga fecunda su entrega.

 

La Rioja, 21 de agosto de 2014, Memoria litúrgica de San Pío X.

 

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.