CARTA PASTORAL DE PENTECOSTÉS

 

Circ. Nro. 21/2017

CARTA PASTORAL DE PENTECOSTÉS

“Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común” (1 Cor. 12,4-7)

 

En la cercanía de Pentecostés, les escribo para saludarlos y desearles aquella fortaleza que sólo puede darnos el Santo Espíritu de Dios. Él nos hace testigos de un amor que nos compromete y envía como discípulos y misioneros de su Reino.

En estos días he completado la segunda etapa de la visita pastoral con la imagen de San Nicolás al Decanato San Pablo (Llanos). Hemos vivido momentos de gran intensidad pastoral, de encuentro con nuestro querido pueblo, de diálogo y mutuo conocimiento. El propósito de la visita pastoral es confirmar a los hermanos que trabajan en la viña del Señor y conocer el rebaño que Él me encomendó. Al final del recorrido, en cada uno de estos tres años, siempre abundan los sentimientos de alegría y gratitud a Dios por todo lo que hace entre nosotros y con nosotros.

La conmemoración litúrgica de Santa Rita de Catuna coronó esta experiencia de dejarnos visitar por el Señor que nos primerea con su ternura y fidelidad. La multitudinaria afluencia de peregrinos y promesantes acrecentó la alegría de la fiesta de la Santa de los imposibles.

  1. Algunos indicadores que duelen y preocupan .

El encuentro con las comunidades urbanas y rurales de los Llanos riojanos ha sido desde todo punto de vista un hermoso regalo de Dios para conocer a tantos hermanos y hermanas.  Algunas poblaciones se van haciendo pequeñísimas a causa de la partida de sus miembros más jóvenes que van a la ciudad Capital en busca de un futuro más prometedor aunque no menos duro ya que son generalizadas la incertidumbre económica y la falta de horizontes de trabajo genuino.

Quedan los ancianos, muy pocas familias con sus niños, algunos puesteros y aquellos que tienen un empleo público o un plan que les permite seguir en la brecha y resistir la dolorosa partida del hogar.

La crónica falta de agua en la región se hace sentir no sólo para los pequeños emprendimientos agrícolas sino también en las casas para uso familiar. Ayudan los municipios pero siempre es poca el agua para el uso doméstico, lo cual obliga a racionar para no padecer la carencia total.

La cuestión de la falta de trabajo o su precariedad, es central. Tuve ocasión de visitar y dialogar con los mineros de Amaná. Con San Nicolás llegamos hasta el socavón para conocer su situación y alentarlos no obstante el rigor y las dificultades de su labor. Es la única fuente de trabajo de una localidad aislada por unos escasos kilómetros no pavimentados de la ruta. Algunas cooperativas con mucho esfuerzo común y solidaridad evangélica son un signo elocuente del triunfo de la vida más allá de contextos tan duros e inciertos. Dos de ellas en Punta de Los Llanos y una en Tama, subsisten a pesar de lo arduo que resulta establecerlas y mantenerlas por lo magro de sus resultados. La alegría del trabajo compartido es un triunfo de la vida de nuestro pueblo y en ella, Dios animando su esperanza.

  1. Una evocación agradecida para “seguir andando”.

En ese contexto sigue conservando su vigencia el importante servicio de catequistas, rezadores y rezadoras, y por supuesto la generosa y evangelizadora entrega de los sacerdotes y religiosos que acompañan a tantas comunidades esparcidas por los Llanos.

Resuenan nombres que pronuncian los labios y el recuerdo agradecido de nuestra gente: Bertón, Golbach, Brams, Conrero, Amirati, Pucheta, entre otros. Ellos anticiparon la tarea, sembraron con esfuerzo y profundo amor a nuestro pueblo. Hoy, con más jurisdicciones parroquiales, los pocos sacerdotes y religiosos que están actuando, se prodigan buscando acompañar la formación de catequistas y animadores de comunidades, hacerse presentes en las innumerables fiestas y novenas, y generar espacios de solidaridad entre los más pobres. ¡Gracias Fray Horacio Zavala y hna. Mary, PP. Luis Pradella, Arlonce Pierre y Gerson Dufresne! ¡Gracias a los equipos de colaboradores, catequistas y animadores de comunidades y áreas pastorales, con su alegre e impresionante vitalidad para llegar a todos!

A partir de esta visita pastoral, algunos desafíos apelan a nuestra respuesta para acompañar la vida del Pueblo de Dios.

Es necesario que profundicemos en una evangelización con fundamento en la Biblia, Palabra de Dios a su pueblo. Por eso, entre otras cosas, tenemos que buscar facilitar el acceso de la gente al texto de la Biblia, generando caminos y  momentos para compartirlo. Cursillos y celebraciones bíblicas resultan instrumentos siempre útiles y necesarios.

Nos urge consolidar la formación de catequistas con llegada a las nuevas realidades familiares y juveniles, para alcanzarlos en su complejidad con una propuesta catequística renovada. Tenemos que buscar juntos cómo generar espacios de formación intensivos que faciliten la participación de catequistas alejados de las ciudades grandes del interior que constituyen las sedes de las parroquias. Vienen a mi memoria Salinas de Bustos, Amaná y Patquía viejo entre otros lugares, en los que fue muy intenso el pedido de formación de catequistas. En otros casos, la generosa participación de docentes católicos que colaboran con la misión catequística es una ayuda que no deja de pedir una adecuada actualización doctrinal y pedagógica con la especificidad de la catequesis.

Otro elemento que debemos reforzar es la propuesta de la dimensión social del mensaje cristiano. La solidaridad no es solamente una respuesta ocasional o sensiblera ante una carencia o necesidad de los hermanos. Es el nombre de nuestro amor cristiano que se hace creíble cuando se traduce en gestos samaritanos, de compasión permanente.

La formación de catequistas, la profundización bíblica del mensaje cristiano y la reflexión sobre su necesaria dimensión social que lo concreta, enriquecerán la vitalidad de la religiosidad popular, tan significativa como conmovedora en su testimonio permanente de la fe.

  1. Colegialidad episcopal.

Pentecostés viene a recordarnos la experiencia del envío del Espíritu Santo sobre los Apóstoles para sacarlos del estancamiento temeroso y nostálgico e impulsarlos a la misión con una renovada comprensión de la comunión de ese pequeño grupo de testigos de la entrega de Cristo.

Con los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina, quiero proponerles unirnos “en profunda comunión con los sentimientos y plegarias del Papa Francisco y de toda la Iglesia por nuestros hermanos coptos egipcios que han sido asesinados el pasado viernes 26 de mayo por no renegar de su fe.”  Nos sentimos espiritualmente cercanos a su Santidad Tawadros II y a toda la nación Egipcia por este acto de violencia feroz. Las víctimas -entre las cuales también había niños- eran fieles que se dirigían hacia un santuario para rezar, y fueron asesinados después de que se negaron a renunciar a su fe cristiana. El Santo Padre nos ha recordado que hoy los mártires cristianos son más numerosos que en los primeros tiempos de la Iglesia. En la Fiesta de la Visitación de la Virgen María invitamos a dirigir una plegaria a nuestra Santísima Madre para que el Señor reciba en su paz a estos testigos valientes, consuele a sus familias y convierta los corazones de los terroristas. Oremos además por la paz en todo el mundo, por eso animamos también a sumarse, el próximo 8 de junio a las 13.00 hs, a la iniciativa de “Un minuto por la Paz”, deteniéndonos un momento a hacer una oración, cada uno según su propia tradición.” (Mensaje de la CEA, Invitación a una oración por los hermanos coptos y la paz en el mundo, mayo de 2017).

En los próximos días visitaré la hermana diócesis de Viviers, cuna pastoral del P. Gabriel Longueville. Invitado por su obispo, Mons. Jean-Louis BALSA, llegaré para participar de una serie de eventos organizados para recordar a nuestro querido P. Gabriel. Con este hermano obispo hemos intercambiado diversas vivencias eclesiales de la entrega generosa del P. Gabriel. Y alentamos su evocación para encontrar en él, una llamada de Dios a la fidelidad de nuestra fe.

Esta visita será la oportunidad de retribuir a nuestros hermanos franceses su visita del año pasado, en ocasión de los cuarenta años del asesinato de los PP. Carlos y Gabriel, de Wenceslao y de Mons. Angelelli. Entonces, una nutrida y entusiasta delegación de fieles compatriotas del P. Gabriel Longueville, encabezada por el vicario general de Viviers, se hizo presente con su afecto y cercanía espiritual. Nació así una vinculación fraterna que nos ayuda a vivir en una perspectiva plenamente eclesial un acontecimiento doloroso, fuente de vida nueva, semilla de una Iglesia en salida, casa y escuela de comunión.

En los días siguientes proseguiré la visita en Roma para llevar al Papa Francisco los saludos de nuestra diócesis y de todos Uds., acercarme a distintas congregaciones romanas para cumplimentar algunos trámites pendientes y encontrarme con el Postulador de la Causa de Mons. Angelelli, los padres Carlos y Gabriel, y Wenceslao. Están previstas distintas entrevistas con los responsables de la Congregación para las Causas de los Santos a fin de interiorizarme de los avances de la causa de nuestros mártires riojanos.

Tengan la seguridad de que estarán en mi oración junto a la tumba de Pedro, en la expresión de nuestra comunión con la misión del Papa Francisco y en el encuentro con Mons. Balsa y nuestros hermanos franceses.

Queridos hermanos, con Uds. digo confiado y necesitado: ¡Ven Espíritu Santo! ¡Ven a alentar la vida y misión de nuestra Iglesia riojana! ¡Ven a llenar nuestros corazones de fe, esperanza y amor!

Los abrazo y bendigo en Jesús, nuestro Niño Alcalde y buen Pastor.

 

La Rioja, 31 de mayo de 2017.-

Fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen María

 

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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