Carta circular para animar en la diócesis la Colecta Más por Menos

Circ. 38/2017

Colecta Nacional Más por Menos

Queridos hermanos,

El fin de semana del sábado 9 y domingo 10 de setiembre, tendrá lugar la Colecta Nacional “Más por Menos”, una consolidada experiencia de solidaridad eclesial que de hace varias décadas fortalece la comunión pastoral con las diócesis más necesitadas.

Este año, el lema convocante es “Tu solidaridad fortalece mi esperanza” y resulta vital para nuestras parroquias y comunidades su adecuada difusión, la cual ha comenzado a nivel nacional desde hace varias semanas con una presentación bíblica, doctrinal y catequística que fue distribuida desde el Obispado y que casi todos Uds. han retirado.

La celebración de esta Colecta debe tener además su conveniente animación litúrgica para que en las misas de esos días se expresen y vivan los valores que la animan. Les encomiendo que también en esta dimensión litúrgica velen para que los guiones y signos del fin de semana reflejen la importancia de la colecta, la cual seguramente Uds. podrán poner de relieve en la homilía.

Dios bendiga la solidaridad de los riojanos que alcance a tantos hermanos de nuestra provincia y del resto del país. Entre todos hagamos posible el esfuerzo de promover a los sectores más desprotegidos de nuestra Patria

Los abrazo y bendigo en Jesús, nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor.

 

La Rioja, 29 de agosto de 2017.-

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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Carta pastoral para celebrar el Mes de la Biblia

 

Circ. 37/2017

CARTA PASTORAL PARA CELEBRAR EL MES DE LA BIBLIA

LA PALABRA DE DIOS NOS ANIMA EN LA ALEGRÍA Y LA ESPERANZA

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de doble filo: ella penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hb. 4,12-13)

 

Mis queridos hermanos,

Cada año la Iglesia nos invita a dedicar el mes de setiembre a la consideración de la Biblia y a profundizar en su difusión para animar la vida de las comunidades y la espiritualidad personal y familiar de los creyentes. La Palabra de Dios es siempre una invitación del Señor a buscarlo porque se deja encontrar. Nuestro seguimiento de Él está arraigado en su Palabra que forjó nuestro encuentro con su amor y su misericordia.

El Papa Francisco nos enseña acerca de la Palabra de Dios: “La Biblia es la gran historia que narra las maravillas de la misericordia de Dios. Cada una de sus páginas está impregnada del amor del Padre que desde la creación ha querido imprimir en el universo los signos de su amor. El Espíritu Santo, a través de las palabras de los profetas y de los escritos sapienciales, ha modelado la historia de Israel con el reconocimiento de la ternura y de la cercanía de Dios, a pesar de la infidelidad del pueblo. La vida de Jesús y su predicación marcan de manera decisiva la historia de la comunidad cristiana, que entiende la propia misión como respuesta al mandato de Cristo de ser instrumento permanente de su misericordia y de su perdón (cf. Jn 20,23). Por medio de la Sagrada Escritura, que se mantiene viva gracias a la fe de la Iglesia, el Señor continúa hablando a su Esposa y le indica los caminos a seguir, para que el Evangelio de la salvación llegue a todos.” (Francisco, Misericordia et Misera, n. 7)

En las palabras del Papa aparece claramente la relación entre la Biblia y el camino que hace el Señor en el corazón de los hombres y las comunidades. De esta manera nos invita a seguir animando la proclamación del Reino de Dios y su Evangelio de misericordia y perdón para que tengamos Vida.

Les propongo celebrar este próximo mes de Setiembre, mes de la Biblia,  con la ayuda de Misericordia et Misera, que recoge los frutos del Año de la Misericordia inspirado por el Papa Francisco y propone su continuidad en un modo permanente de ser Iglesia de la Palabra.

 

  1. La Escucha de la Palabra de Dios

Dios Padre nos ha hablado desde siempre y en Jesucristo, se hizo uno de nosotros para atraernos a Él. Jesús es la Palabra definitiva, plena y total. Toda su vida nos expresa el llamamiento apremiante de Dios a amar y servir como Él mismo nos lo enseñó.

La Iglesia, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II, ha procurado renovar la Evangelización, en particular la catequesis, la educación de niños y jóvenes, profundizando en la estrecha relación que tiene el Anuncio del Señor con la Palabra. La Iglesia evangeliza cuando es Iglesia de la Palabra porque en Ella funda su vigor y la fecundidad de los frutos de su labor misionera.

Las celebraciones de la Iglesia parten de la Palabra que revela a Dios saliendo a nuestro encuentro para tocarnos con su misterio e invitarnos a su seguimiento. A propósito de la Misa de los domingos y del diálogo que se establece entre la Palabra del Señor y nuestra vida, nos dice el Papa Francisco:

“Cada domingo, la Palabra de Dios es proclamada en la comunidad cristiana para que el día del Señor se ilumine con la luz que proviene del misterio pascual. En la celebración eucarística asistimos a un verdadero diálogo entre Dios y su pueblo. En la proclamación de las lecturas bíblicas, se recorre la historia de nuestra salvación como una incesante obra de misericordia que se nos anuncia. Dios sigue hablando hoy con nosotros como sus amigos, se «entretiene» con nosotros, para ofrecernos su compañía y mostrarnos el sendero de la vida. Su Palabra se hace intérprete de nuestras peticiones y preocupaciones, y es también respuesta fecunda para que podamos experimentar concretamente su cercanía.” (Misericordia et Misera, n. 6)

Si los tres ciclos litúrgicos alcanzan a ofrecernos la totalidad del texto sagrado, no guía a la Iglesia la pretensión de una trasmisión enciclopédica para ilustrar a los creyentes, sino la voluntad de que crezcamos en el entero conocimiento de la manifestación de Dios y “el sendero de la vida” para la Iglesia y para todos nosotros, sus hijos.

Por esa razón, el Papa Francisco vuelve sobre una cuestión muy ligada a la proclamación de la Palabra del Señor, como es la homilía a cargo de los ministros sagrados. La Exhortación Evangelii Gaudium (nn. 135-159) había tratado este tema exhaustivamente. Para nosotros, quienes debemos predicar en el marco de la Eucaristía y de otras celebraciones, sacramentales o no, las propuestas del Papa nos resultan una gran ayuda puesto que fortalecen con sus indicaciones nuestro servicio En la homilía, el ministro sagrado actúa cooperando con la obra de Dios en la conciencia de que «no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos suyos por Jesús» (2 Co 4,5).

Nunca será suficiente el tiempo que destinemos a su preparación que nos exige a los sacerdotes un compromiso permanente de reflexión personal del texto sagrado y de búsqueda de comunicar con sencillez y profundidad los misterios de Dios. Comunicar la certeza de que Dios nos ama no es un ejercicio retórico, sino condición de credibilidad del propio sacerdocio.” (Misericordia et Misera, n. 6) Testigos de la misericordia de Dios en nuestras existencias, los sacerdotes  partimos de nuestra experiencia de vida para, con la elocuencia del amor que vibra fraternalmente, invitar al encuentro del Señor, consolando y exhortando a la conversión.

 

  1. Nuestro compromiso con la difusión del Libro de la Palabra

La comunidad cristiana es depositaria de ese tesoro que es la Palabra de Dios. El año pasado les pedía difundir el Libro sagrado, animar su lectura frecuente y asegurar un momento litúrgico en el año en el que se les entregara a los niños, jóvenes y adultos de la catequesis. Se trata de distintas iniciativas que contribuyen grandemente a formar nuestro corazón de oyentes de la Palabra.

“Sería oportuno que cada comunidad, en un domingo del Año litúrgico, renovase su compromiso en favor de la difusión, conocimiento y profundización de la Sagrada Escritura: un domingo dedicado enteramente a la Palabra de Dios para comprender la inagotable riqueza que proviene de ese diálogo constante de Dios con su pueblo. Habría que enriquecer ese momento con iniciativas creativas, que animen a los creyentes a ser instrumentos vivos de la transmisión de la Palabra.” (Misericordia et Misera, n. 7)

La riqueza alcanzada en la diversa variedad de ediciones se explica por el gran desarrollo de los estudios bíblicos que ha seguido al Concilio Vaticano II. Además del empleo, en las distintas traducciones, del lenguaje cercano al utilizado en forma cotidiana, la inclusión de explicaciones, ejemplos, elencos, cronologías y mapas permiten una mayor comprensión del lector que es desafiado a interesarse, relacionar textos y adentrarse en las aguas siempre apasionantes de las enseñanzas divinas.

En esta perspectiva de crecimiento en la lectura de la Palabra de Dios no basta tener el texto; es necesario hacerlo florecer en diversas formas de reflexión personal y comunitaria. Las distintas modalidades existentes de grupos bíblicos resultan de gran valor para capilarizar comunitariamente la lectura de la Palabra de Dios y vitalizar la vida pastoral de una parroquia o comunidad.

Una posibilidad interesante es enriquecer las novenas patronales y los distintos tiempos litúrgicos con la preparación de pequeños trabajos bíblicos de lectura para que las diferentes áreas pastorales de una parroquia o comunidad se vean alcanzadas por la urgencia apremiante de la Palabra que nos habla a tiempo y a destiempo para invitarnos a volver a Dios.  En este sentido, estoy convencido que si las novenas y oraciones se impregnan con referencias bíblicas, se fortalecerá la rica religiosidad popular riojana. Nuestro Pueblo ama la Biblia y mi propia experiencia pastoral me indica que a muchas personas les interesa conocerla más y entender aquello que parece difícil o incomprensible.

Que nuestras comunidades se fortalezcan con la lectura asidua y sistemática de la Palabra de Dios es la mejor garantía de un camino llamado a florecer en iniciativas solidarias y fraternas. Cuando la Virgen recibió a Cristo, su Hijo, la Palabra eterna del Padre, rápidamente se puso en el camino de la visita y el servicio (Lc. 1,39-56). La Palabra siempre nos lleva al otro, al hermano, y nos desinstala del aislamiento y la autorreferencialidad.

 

  1. La lectura orante de la Palabra y nuestro crecimiento espiritual

El papa Francisco recomienda vivamente la lectio divina, que consiste en la lectura orante que hace el fiel, en forma personal o de modo comunitario, con la asistencia del Espíritu Santo para que, la vida espiritual se fortalezca y crezca.” (Misericordia et Misera, n. 7).

También en Evangelii Gaudium (nn. 152 y 153) Francisco nos refiere la valiosa posibilidad espiritual que encierra la lectio divina para renovarnos y crecer.

Los sacerdotes y religiosos tenemos en la lectio divina un hermoso instrumento de reflexión personal que nos ayuda a no repetirnos. De hecho, en Evangelii Gaudium, la referencia a la lectio divina está ubicada en el ámbito de la preparación de la homilía y la predicación. La Palabra de Dios, siempre nueva, nos descentra y lleva al encuentro de los hermanos.

En distintas ediciones de la Biblia así como en numerosos sitios de internet relacionados con la enseñanza y difusión de la Biblia, catequísticos o de pastoral juvenil (por ej. http://www.paulinas.org.ar/biblia), se ofrecen pequeños y útiles subsidios pedagógicos para familiarizarnos metodológicamente con esta lectura orante de la Biblia y que después podamos entregar a los distintos grupos y miembros de la comunidad.

 

Mis queridos hermanos,

 ¡Muy feliz Mes de la Biblia! Que al acercarnos al Libro de la Palabra nos renovemos interiormente para seguir creciendo espiritualmente y nuestra vida cristiana sea testimonio alegre y solidario del Señor.

Que San Nicolás, con su Biblia en la mano, siga animando su difusión en nuestras comunidades como Buena Noticia del Reino de Dios, bálsamo y consuelo de los pobres y afligidos.

Los saludo y bendigo en nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor, Palabra eterna del Padre.

En La Rioja, en la conmemoración de San Agustín,

a los veintiocho días del mes de agosto de 2017.

 

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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HOMENAJE A MONS. ABEL BAZÁN Y BUSTOS A LOS 150 AÑOS DE SU NACIMIENTO

Circ. Nro. 36/2017

HOMENAJE A MONS. ABEL BAZÁN Y BUSTOS

A LOS 150 AÑOS DE SU NACIMIENTO

 

Mis queridos hermanos,

El próximo 28 de agosto, Tama homenajeará a su dilecto hijo, Abel Bazán y Bustos (1867-1926), quien fuera Obispo de Paraná. Ordenado sacerdote en 1891, fue apóstol del Evangelio en tierras de la antigua arquidiócesis de Córdoba que incluía a La Rioja.

Abel Bazán y Bustos honró a nuestra provincia con su testimonio ministerial, sobre todo como Vicario Foráneo, su vasta formación cultural y su desempeño pastoral de caracterizada impronta social, expresión de su viva identificación con los desafíos que atravesaba la Iglesia de su tiempo.

Feliz inspirador de la aureolización de la imagen de San Nicolás por el Papa Pío X, Bazán y Bustos no se desconectó del necesario compromiso social de un pastor atento a los signos de los tiempos. Formado al influjo de los sustanciales aportes de la Rerum Novarum, la encíclica social del Papa León XIII (1891), en sus años de Obispo de Paraná (1910-1926) lo veremos defendiendo la vigencia del aporte cristiano al servicio del bien común, inclusive promoviendo la construcción de viviendas populares y el nacimiento de círculos  de obreros católicos.

Adjunto el calendario con las distintas celebraciones.

Que Mons. Abel Bazán y Bustos nos siga animando con su ejemplo al testimonio de la presencia social de los cristianos y del servicio a los hermanos, especialmente a los más pobres.

Los saludo y bendigo en Jesús, nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor.

La Rioja, 25 de agosto de 2017.

           +Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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En el comienzo del Año del Cincuentenario del Ministerio Pastoral de Mons. Angelelli (24 de agosto de 1968)

 

Circ. 35/2017

Carta pastoral para celebrar el Año del

Cincuentenario del Ministerio Pastoral de Mons. Angelelli

Queridos hermanos,

El 24 de agosto de 1968 Monseñor Enrique Angelelli asumía su misión de Obispo de La Rioja. El pasado 4 de agosto, en la Iglesia Catedral, a 41 años de su muerte, comenzamos el Año del Cincuentenario de dicho acontecimiento.

El objetivo de mi comunicación de hoy es animar la celebración de este Año del Cincuentenario para que sea una oportunidad para fortalecer nuestro propio seguimiento personal y comunitario de Jesucristo el buen Pastor.

En estos años pude escuchar a obispos, sacerdotes, religiosas y laicos de nuestra diócesis y de todo el país, referirse a la vitalidad pastoral de Mons. Angelelli, evocando no sólo los años riojanos sino su desempeño como sacerdote en su diócesis de origen. Recorriendo distintas comunidades de nuestra diócesis se escuchan hermosos testimonios sobre él.

La causa de canonización instruida en nuestra diócesis y presentada formalmente en Roma para su culminación cuando Dios así lo disponga, nos permitió conocer a través de los testigos y de los distintos textos aportados, la alegre y fecunda intensidad de su vida, su comprensión del ministerio presbiteral y episcopal, su vivencia personal de la fraternidad sacerdotal, su valoración de la juventud y del mundo obrero, su captación temprana del sentido de la religiosidad popular cuando todavía muchos textos de teología pastoral la desestimaban o criticaban.

Durante su ministerio en La Rioja, quiso fortalecer la renovación conciliar de la diócesis a través de lo que hoy llamaríamos conversión pastoral de las estructuras eclesiales y de los agentes pastorales, viviendo su servicio de obispo como un discípulo misionero de Jesucristo, buen Pastor.

Por estas razones, los invito a recordarlo en las Misas del día 24 de agosto, en la oración por los difuntos. Sería bueno que tuvieran inclusive alguna referencia homilética habida cuenta del Año del Cincuentenario que ya hemos comenzado.

Considero necesario además, proponerles en vistas a su celebración algunas iniciativas para profundizar durante el año ya comenzado:

  • Designar un representante por parroquia en vistas a la conformación de un Equipo diocesano.
  • Incorporar los módulos catequísticos ofrecidos el año pasado en los contenidos de las catequesis parroquiales.
  • Procurar en los Equipos de Pastoral Juvenil, Pastoral Universitaria y Pastoral Vocacional, la incorporación de contenidos de reflexión disponibles o por elaborar sobre la figura pastoral de Mons. Angelelli.

El Año del Cincuentenario, en el marco del próximo Sínodo de Obispos sobre los Jóvenes, la Fe y la Vocación, puede resultar de enorme provecho espiritual y vocacional para fortalecer la pastoral juvenil y vocacional ofreciendo como modelo de seguimiento de Cristo, la vida de Mons. Angelelli.

Dios nos ayude a rendir un justo homenaje a quien fuera el tercer Obispo de La Rioja y a la vez, traerlo más acá del mármol, a la vida pastoral cotidiana para oxigenar con su figura fresca de buen pastor, proyectos y dinamismos de nuestras instituciones y comunidades.

Les agrego para que puedan serles de utilidad, su Alocución en ocasión de asumir la Diócesis y la Homilía del Papa Francisco en La Rioja cuando se cumplían 30 años de su muerte.

Los abrazo y bendigo en Jesús, nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor.

La Rioja, 24 de agosto de 2017.-

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

Angelelli Primer Mensaje al asumir su misión pastoral de Obispo

2006-08 Bergoglio Homilía 30 aniversario Mons. Angelelli

Oración beatificación Mons. Angelelli

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HOMILÍA EN LA ORDENACIÓN EPISCOPAL DEL PRESBÍTERO ENRIQUE ALBERTO MARTÍNEZ OSSOLA

HOMILÍA EN LA ORDENACIÓN EPISCOPAL DEL

PRESBÍTERO ENRIQUE ALBERTO MARTÍNEZ OSSOLA

Iglesia Catedral y Santuario de San Nicolás – La Rioja, 18 de agosto de 2017

Querido P. Quique

Queridos hermanos Obispos y Sacerdotes concelebrantes,

Queridos religiosos, religiosas y seminaristas.

Queridos hermanos todos,

En esta tarde, la Iglesia de La Rioja celebra con alegría la ordenación episcopal de uno de sus hijos presbíteros, llamado al ministerio pastoral en la hermana Diócesis de Santiago del Estero, colaborando con nuestro hermano Vicente, su Obispo.

Desde aquella mañana del 19 de junio en que lo supimos, nuestra Diócesis vivió intensamente esta buena noticia, agradeciendo al Señor que un miembro de nuestro presbiterio reciba esta nueva misión.

Hoy es el día en que abrazamos estrechamente a nuestra hermana diócesis de Santiago del Estero para compartir desde nuestra pobreza la riqueza del don del padre Quique.

Nos enseña el C. Vaticano II: “Entre los varios ministerios que desde los primeros tiempos se vienen ejerciendo en la Iglesia, según el testimonio de la Tradición, ocupa el primer lugar el oficio de aquellos que, ordenados Obispos por una sucesión que se remonta a los mismos orígenes, conservan la semilla apostólica. Así, como atestigua San Ireneo, por medio de aquellos que fueron instituidos por los Apóstoles Obispos y sucesores suyos hasta nosotros, se manifiesta y se conserva la tradición apostólica en todo el mundo.” (LG, 20)

Anticipándonos cuanto ocurrirá en instantes, nos dice Mons. Angelelli al cumplir doce años de su ordenación episcopal (1973):

Un gesto maduró el Misterio en un hombre
y ungió una vida para una misión;
un Cayado y un Libro iluminaron el camino
para que un pueblo encontrara el Amor.

El Libro de la Palabra, el Cayado y la Unción son los signos que expresan las distintas dimensiones del ministerio paternal del Obispo llamado a proclamar la Buena Nueva del Reino, pastorear a su Pueblo y edificarlo en la celebración de los Misterios de Dios, para que encontremos el Amor, es decir a Cristo mismo.

“El Obispo, principio visible de unidad en su Iglesia, está llamado a edificar incesantemente la Iglesia particular en la comunión de todos sus miembros y de éstos con la Iglesia universal, vigilando para que los diversos dones y ministerios contribuyan a la común edificación de los creyentes y a la difusión del Evangelio.

Como maestro de la fe, santificador y guía espiritual, el Obispo sabe que puede contar con una especial gracia de Dios, que le ha sido conferida en la ordenación episcopal. Tal gracia lo sostiene en su entrega por el Reino de Dios, para la salvación de los hombres, y también en su empeño por construir la historia con la fuerza del Evangelio, dando sentido al camino del hombre en el tiempo.” (Apostolorum succesores, 8)

Como Iglesia, pueblo de Dios en camino, pidamos hoy el Espíritu Santo para que Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote configure sacramentalmente al P. Quique con Él, Cabeza y Pastor de su Pueblo.

Elegidos por su iniciativa y su gracia (2da. Timoteo 1, 6-14)

Pablo le escribe a Timoteo, su discípulo que está por asumir nuevas responsabilidades. Se conocen bien y con el paso de los años ha crecido la confianza que los une para descubrir el proyecto del Señor. Pablo, pastor y formador de discípulos, da criterios para la vida personal y para la acción pastoral. Esto se distingue claramente de todo tipo de acompañamiento intimista, de autorrealización aislada. Los discípulos misioneros acompañan a los discípulos misioneros.” (Evangelii Gaudium, 173). Nos sigue enseñando hoy Pablo que en el origen de toda llamada ministerial siempre está la iniciativa de la gracia de Dios. Pocos méritos de nuestra parte. Puro amor del Padre que nos urge a servirlo.

Como Pablo y Timoteo, querido Quique estás invitado a profundizar en tu misión de mensajero, apóstol y maestro de la Palabra de Vida, cuya centralidad y vigencia a lo largo de los años nos ayudan en el camino de la fidelidad al don de Dios. Con palabras de Enrique Angelelli, también obispo, hacemos nuestra propia y actualizada evocación

Me llamaste para que fuera testigo…
soy débil, soy pobre y con temor.
Tú me dices: “¡No temas!… mi amor te ungió;
no es tuyo lo que llevas… apura la marcha…
te basta mi Palabra… lo demás es ilusión”.

En estas palabras sentidas y sinceras, encontrarás una renovada invitación al coraje evangélico para vivir de una Palabra que no defrauda aún en medio de las dificultades que deberás afrontar.

Ungido para una misión (Lucas 4, 16-21)

En el Evangelio que hemos escuchado hoy, Lucas nos presenta la pasión que impulsa a Jesús y la meta de su obrar. Quienes hemos recibido el ministerio pastoral, tenemos en él un verdadero don de Dios para continuar la obra de Jesús, según su corazón, amando a quienes Él amó preferencialmente. Jesús se sabe «ungido» por el Espíritu de Dios, impregnado interiormente por su fuerza. Y esa unción que viene de Dios lo empuja a los pobres, a los que sufren, a los oprimidos.

El Dios que unge a Jesús, el Dios verdadero, el Padre del Cielo, es alguien a quien le preocupa sobre todo el sufrimiento de su pueblo. En su infinita misericordia no se desentiende nunca de ese sufrimiento, sufre con quien sufre y actúa para liberar, sanar y perdonar. Por eso la unción del Espíritu de Dios empuja a Jesús a dejar su aldea para llevar la Buena Noticia a  los pobres. Ésta es su misión de ungido, de Mesías: poner esperanza en los que sufren, dedicar su vida entera a liberar, aliviar, sanar y perdonar. Él es el Mesías Salvador de todos, pero en modo privilegiado de los últimos, de los pobres, de los oprimidos y humillados de la sociedad.

Querido Quique, hoy recibís el óleo santo de la unción que es óleo de salvación y de alegría para llegar a través del ministerio hasta el corazón del mundo donde tantos hermanos y hermanas nuestros viven sin alegría, empobrecidos y oprimidos, olvidados y humillados, sin la luz del evangelio, sin conocer la liberación de Jesús.  Dice el Papa Francisco que si no hacemos llegar este óleo mesiánico, este aceite de alegría y liberación, a las periferias materiales y existenciales, este aceite se nos puede volver rancio y la vida muy amarga (cfr. Francisco, Homilía en la Misa Crismal, 2014).

También Felipe y Juan, Pedro y Pablo,
aprendieron que el llamado es Misterio,
es muerte, es vida y es misión…
para que en Ti el pueblo encontrara el camino,
en tu Cayado, en tu Libro y en tu Unción.

Misericordia, Justicia y Paz

En tu lema episcopal, se conjugan ese legado sagrado de nuestra Iglesia diocesana, el lema de Mons. Angelelli, Justicia y Paz, con la propuesta del Papa Francisco en torno a la Misericordia a partir de una Iglesia en salida, samaritana, hospital de campaña, casa de todos. Tu lema encierra todo un programa de vida, un estilo de pastor en el que queremos acompañarte, sobre todo en estos tiempos apasionantes y exigentes. Que tu ministerio tenga «la fragancia de la presencia cercana de Jesús y su mirada personal (…) el ritmo sanador de la projimidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión pero que al mismo tiempo sane, libere y aliente» (Evangelii Gaudium, 169).

Comprometemos nuestra oración para que puedas vivir y actuar en torno a estas tres palabras tan significativas de la existencia cristiana: Misericordia, justicia y paz, que describen la sostenida acción de Dios en la historia humana, a la que Él quiere asociarnos para hacernos sus testigos.

Hace pocos días, en Punta de los Llanos te encomendamos al Señor, seguros de que en tu mochila de viaje llevarás la intensidad de esta experiencia eclesial riojana de casi cuarenta años vividos como buen pastor en las parroquias de la diócesis a las que te hemos enviado tus sucesivos obispos. Tendrás en la memoria del corazón los rostros y paisajes de nuestra provincia, de sus cuatro puntos cardinales, de sus horizontes que invitan a desandar los caminos de la Luz. Desde su nueva presencia, presentimos que Mons. Angelelli te estará contando con amor paterno:

Y mientras se duerme la tarde de esta jornada
y se perfuma de aceite todo esto que soy yo…
por el Cayado, por el Libro y por la Unción,
déjame que te lo diga: ¡Muchas gracias, Señor!

Que nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor te siga invitando al Tinkunaco en tu nueva comunidad. Así lo reconocerás como Señor, Salvador y Hermano de todos, junto a tu Pueblo. Que nunca te falte la intercesión del Santo Obispo Nicolás, padre y patrón tutelar de los riojanos. La Virgen María, nuestra Madre Santísima del Valle y de la Consolación de Sumampa, te cuide y te proteja para bien del pueblo que te fue encomendado.

La Rioja, 18 de agosto de 2017.-

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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SALUDO A LOS CATEQUISTAS EN SU DÍA

 

“El sembrador salió a sembrar…” (Lc. 8,5)

Queridos hermanos,

Cercano el día del Catequista quiero llegar a Uds. con mi saludo y bendición. Cada año nos regala esta hermosa oportunidad de celebrar la misión de los catequistas en la Iglesia, un servicio imprescindible a la comunidad cristiana y sus familias en el camino de su crecimiento en la fe.

La parábola del sembrador nos recuerda la iniciativa del sembrador que sale a sembrar. En esa actuación se abren una sucesión de posibilidades para que crezcan y se extiendan los frutos de la tierra. Nos hace mucho bien ver al Señor como sembrador cuyo deseo es entregarnos su semilla, la Palabra y en ella su proyecto de amor y de vida.

Los invito a considerar esta salida del Señor a sembrar entre nosotros para descubrir la siempre apasionante llamada de Dios que viene a nuestro encuentro. Como nos enseña el Papa Francisco, Jesús es el sembrador y con esta imagen nos da a entender que Él no nos atrae conquistándonos sino entregándose. Uds. queridos catequistas de nuestras comunidades, están llamados a sumarse a esta siembra de Dios, que se hace semilla para su Pueblo.

Como padre y pastor de esta comunidad diocesana quiero agradecerles el testimonio de su entrega y la generosidad de su perseverancia. Gracias a Uds. el Señor llega a tantos hermanos a los que invita a la Vida.

Este domingo, los catequistas de la ciudad Capital renovaremos ante el Niño Alcalde, en Padercitas, nuestro propio sí al Señor. En ese momento de oración nos uniremos a tantos catequistas del interior de la diócesis que viven su llamado y su misión con fidelidad al Señor y un gran amor a su Iglesia, especialmente a los hermanos más alejados, a los pobres y excluidos.

Llegue mi abrazo y mi bendición. Una vez más, ¡MUCHAS GRACIAS! Con afecto paterno, en Jesús nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor.

La Rioja, 18 de agosto de 2017

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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VISITA DE LA IMAGEN PEREGRINA DE LA VIRGEN DE LUJÁN DE CÁRITAS ARGENTINA

VISITA DE LA IMAGEN PEREGRINA DE LA VIRGEN DE LUJÁN DE CÁRITAS ARGENTINA

Itinerario por parroquias y decanatos

 Queridos hermanos,

En los próximos días llega a la Diócesis la imagen peregrina de la Virgen de Luján de Cáritas Argentina. Se trata de un intenso momento de comunión de la Iglesia en la Argentina al que estamos invitados a participar recibiendo a la Madre de Jesús y Madre nuestra que viene a visitarnos para confortarnos y alentar nuestra solidaridad fraterna.

Les adjunto el cronograma con el itinerario por parroquias y decanatos. Quedan por definir algunas actividades en los horarios asignados a las parroquias. Seguramente se irán completando en las próximas horas. Los invito a ayudar en esta definición tan importante para asegurar la fecunda realización de la Visita de nuestra Madre Santísima a tantos hermanos.

Agradezco a Cáritas diocesana este esfuerzo para dinamizar la organización de esta visita que nos compromete a seguir creciendo en comunión solidaria con nuestros hermanos más pobres.

Los saludo y bendigo en Jesús, nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor.

La Rioja, 14 de agosto de 2017

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

cronograma de visita de Virgen de Luján (1)

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