MENSAJE DEL OBISPO DE LA RIOJA EN OCASIÓN DE LA FIESTA Y PROCESIÓN DE SAN NICOLÁS

 

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Mis queridos riojanos,

Una vez más nos hemos convocado para celebrar a nuestro Santo Patrono San Nicolás de La Rioja en el comienzo del año, apenas renovado nuestro Tinkunaco, fiesta fundacional de nuestra fraternidad. El Padre nos hizo hermanos en Jesús, su Hijo, nuestro Niño Dios vestido de alcalde. En nuestro caminar de hoy entre cantos y oraciones reiteramos nuestro compromiso con el Proyecto de Dios que a todos incluye y no deja a nadie fuera de su amor.

  1. Mirada agradecida sobre el año que concluyó

Dejamos atrás un año donde Dios nos concedió numerosas gracias y bienes. Junto a San Nicolás visité una vasta jurisdicción de los Llanos riojanos. Agradezco a cuantos nos recibieron y participaron de las actividades que entonces tuvieron lugar.

El año pasado hemos podido trabajar en conjunto con el gobierno de la Provincia, de la ciudad capital y de otros departamentos en distintos aspectos de nuestro servicio al Pueblo de Dios. Agradezco de corazón a las distintas autoridades que respetando nuestra autonomía, cooperaron en el servicio al bien común de nuestra gente.

  1. Jornada Mundial de la Paz

Con el lema «La no violencia: un estilo de política para la paz» Francisco nos propone:

“Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones interpersonales, sociales e internacionales. Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz. Que la no violencia se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas.” (Mensaje, 1)

Luego de enseñarnos a la familia como el lugar pedagógico y existencial más noble y significativo de los hombres para la renovación de la vida social (cfr. Mensaje, n. 5), el Papa insiste en la necesidad de una ética de la fraternidad y de coexistencia pacífica entre personas y entre los pueblos, fundada sobre la responsabilidad, el respeto y el diálogo sincero (Cfr. Mensaje, 5).

Si “la unidad es superior al conflicto”, como nos enseñó Francisco en Evangelii Gaudium (n. 228), es necesario reconocer y apreciar el bien que hay en el otro, en el que piensa distinto o tiene una posición diferente, para sumar y enriquecer la vida común.

En la unidad de los opuestos, éstos interactúan, reconociendo y asumiendo los conflictos como una lógica natural y necesaria de la vida (cfr. Mensaje, 6). El mundo necesita artesanos de la paz. Y el Papa nos reitera el llamado a serlo allí donde estamos (cfr. Mensaje, 7). ¡Hay que animarse!

  1. Un año nuevo, nuevo de verdad.

Como cristianos no sólo miramos o sufrimos la realidad, queremos comprometer nuestras energías para transformarla. Por eso, al  celebrar la memoria de nuestro Santo moreno, tenemos la oportunidad de manifestar nuestro interés y preocupación por los grandes temas que nos afectan como riojanos. Es la novedad del cristianismo. La encarnación del Hijo de Dios nos invita a asumir nuestra propia vida y misión.

Dejamos atrás un año muy difícil en materia económica: Varias empresas del Parque industrial y del interior de la provincia se han visto obligadas a dar vacaciones anticipadas. Es un dato elocuente de una realidad que golpea a numerosas familias de trabajadores. El alza de las tarifas de servicios públicos y el incremento de los precios, principalmente de los alimentos de la canasta familiar y de insumos de primera necesidad ha agravado la situación.

A las discusiones en torno al gradualismo de algunas medidas económicas, le siguen hoy las insistencias sobre el control del déficit fiscal. Desde este lugar sagrado es necesario sostener con todo vigor que los ajustes no se sigan haciendo sobre la vida de los pobres. Por eso, el Estado no debe abandonar su función social indelegable. Seguramente hay otros sectores que  tienen mucho para aportar en esta hora dura y amarga. Sobre todo si en el origen de su fortaleza económica ha estado la especulación financiera o injustificadas corridas de precios.

No puedo olvidar el dramatismo de aquella pequeña asamblea de productores de Corral de Isaac durante mi reciente visita pastoral: “Padre, no queremos desaparecer” fue la expresión de una señora para referirse a la dura situación de este sector productivo local. O de un grupo de personas que me entrevistó esta semana: “No queremos bolsones, queremos trabajo.”

En nuestra provincia, el signo auspicioso de la convocatoria al Consejo Económico y Social durante el año pasado, promete ser en 2017, un instrumento al servicio del bien común no sólo para aportar elementos de diagnóstico sino también en la línea de buscar la generación de consensos. Nadie puede negarse a trabajar por el bien de la provincia ni tener la mezquindad de apostar al fracaso de aquellos legítimos espacios de diálogo y búsqueda común de soluciones. Por eso es imprescindible preservar a esta herramienta de consenso social de cualquier vinculación política electoralista. Trabajar juntos. Trabajar con ganas. Trabajar por todos. No es tan difícil. No podemos fallar. Es por nuestra gente. Es por nuestros pobres. Es por La Rioja.

  1. Cuidar la vida de nuestros jóvenes.

Recientemente la Comisión Nacional de Lucha contra las Adicciones dependiente de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado insistió en la gravedad de la extensión del narcotráfico en el país y sus dramáticas consecuencias sobre nuestros jóvenes y familias afectadas.

Se pidió al Estado Nacional la declaración de la emergencia en este ámbito. Y además se señalaron los magros recursos destinados a la prevención y tratamiento de las adicciones en relación con los presupuestos vinculados al área de la represión de este flagelo. Afortunadamente, las máximas autoridades nacionales reaccionaron favorablemente a este pedido y pudieron reasignarse partidas destinadas a la prevención y tratamiento a través del Sedronar.

Pero tenemos que preguntarnos cómo nos afecta el problema en La Rioja. El incremento de las adicciones es un dato insoslayable. Todavía se puede manejar el problema y dar aquel necesario volantazo que nos evite el precipicio. ¡Estamos a tiempo!

Madres y padres que no saben qué hacer con sus hijos adictos vienen a nuestras parroquias y comunidades a pedirnos una mano. Este año Cáritas diocesana abrirá un Centro de día para acompañar algunos grupos de jóvenes adictos. Ciertamente es sólo un pequeño aporte que se suma al que vienen haciendo algunos otros centros y organismos provinciales y la Fazenda “Nuestra Señora de Lourdes”.

Pero no quiero pecar de ingenuo ni distraerlos en cuanto al dramatismo de estos datos y lo pequeño de nuestra posible respuesta. Si hay adictos, si hay narcotráfico en La Rioja, si hay riqueza proveniente de la muerte en vida de tantos hermanos nuestros, es porque hay quien se enriquece, quien vende, quien trafica, quien bebe la sangre de sus hermanos. Nadie puede llamarse cristiano si participa de algún modo en este tipo de actividades ni reconocerse plenamente humano cuando se enriquece a costa de la vida de tantos jóvenes condenados a muerte más temprano que tarde.

Es duro aceptar las voces de la calle que vinculan personajes del mundo de la política y funcionarios policiales con esta actividad maldita. Tantos buenos dirigentes políticos y sociales, tantos abnegados policías con toda razón pueden verse afectados por esta generalizada atribución de ilícitos. Por eso pido a la clase política, a la institución policial a ella subordinada, a la entera sociedad que, si así fuera, desplacen de su seno a quienes de un modo u otro participen de actividades vinculadas al narcotráfico. Es insoportable para una sociedad que se considere sana aceptar el financiamiento de cualquier actividad con fondos provengan de allí.

Y repito con toda esperanza y convicción, estamos a tiempo. Nuestros jóvenes, nuestras familias, nuestros pobres necesitan el máximo esfuerzo de nuestra parte para salir de este atolladero dramático que nos lleva a la muerte.

  1. La verdad, sólo la verdad.

Inicia un año electoral y es parte de la vida democrática la sana confrontación de programas y proyectos, la búsqueda de ciudadanos que expresen su vocación política de servir a la sociedad.

Hay un servicio que contribuye grandemente a ennoblecer la vida política de la sociedad. Me refiero a la actividad periodística fundada sobre la libertad de expresión y de información. Cuánto bien nos hacen los periodistas y comunicadores que acercan el acontecer cotidiano y nos ayudan a comprender la realidad con sus ponderadas editoriales semanales o diarias. En nuestra provincia los hay y muy buenos. Les agradezco cuanto hacen a favor de la información y los animo a seguir contribuyendo con su trabajo a la consolidación de las instituciones y de la democracia.

Pero aparecen nuevos desafíos al mundo periodístico. En el mundo de hoy se habla inclusive de una era de la “post verdad”, para referir la invención de falsedades sobre personas o acontecimientos para inducir comportamientos políticos o electorales a través de los medios de comunicación y las modernas redes sociales.

Esto hace necesario preguntarnos en casa, en nuestra provincia, cómo andamos. Duele reconocer que existen prácticas periodísticas que, en vez de comunicar la verdad construyen mentiras y falsedades, ensucian la buena fama personal o familiar de las personas, inventan apariciones o milagros para confundir religiosamente al pueblo o destruyen la convivencia muchas veces con la inconfesada pretensión de animar una carrera política o de agitar una contradicción que inquiete o desespere al lector u oyente desprevenido y vulnera a quien se ha visto difamado o criticado con datos falsos. Las retractaciones llegan tarde o son insuficientes. Y mientras tanto se ha contribuido al descrédito de personas e instituciones.

Con toda humildad desde mi lugar de pastor que aprecia grandemente el servicio de los medios de comunicación, les ruego que trabajen en esta dimensión de la verdad de la información.  Nos hará un bien enorme como sociedad esclarecer, proponer, conocer, denunciar, criticar, señalar, en suma, incidir a partir de la sana utilización de los medios de comunicación social. Están para eso y su noble utilización contribuye a la consolidación de una comunidad humana.

Mis queridos riojanos, concluyendo este mensaje, quiero agradecer a tantos trabajadores anónimos de esta Fiesta de todos, sea en la animación litúrgica, en la organización de las distintas celebraciones, a los Apóstoles, a los Ayllis, a los voluntarios y servidores, especialmente a los Servidores de San Nicolás, muchachos y chicas de nuestros barrios capitalinos que durante varios días están colaborando en los distintos servicios necesarios.

En esta fiesta de San Nicolás de La Rioja, los abrazo de corazón y los bendigo en nombre de Jesús, nuestro Niño alcalde y buen Pastor.

 

En la Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja, en la fiesta de San Nicolás de La Rioja, 1° de enero de 2017.

 

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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Para vivir nuestro Tinkunaco: Mensaje del Papa Francisco en la 50° Jornada Mundial de la Paz (1° de enero de 2017)

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Para vivir nuestro Tinkunaco: Mensaje del Papa Francisco en la 50° Jornada Mundial de la Paz (1° de enero de 2017)

«La no violencia: un estilo de política para la paz»

 

Mis queridos hermanos,

Como cada año, quiero presentarles el Mensaje que el Papa nos propone en esta nueva Jornada Mundial de la Paz y que acompaño al final de este mensaje. Con el lema «La no violencia: un estilo de política para la paz» Francisco nos propone:

“Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones interpersonales, sociales e internacionales. Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz. Que la no violencia se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas.” (Mensaje, 1)

El Tinkunaco pacto fundacional de los riojanos, expresa nuestra vocación de vivir en paz, como hermanos, teniendo el Evangelio como Ley de vida. Queremos ser gobernados por esa Palabra que no perece y que nos recuerda que hemos sido creados por nuestro Padre Dios que nos hizo hermanos en Jesús, su Hijo, nuestro Niño Dios vestido de alcalde. Cada 31 de diciembre concluye el año pero proclamamos el imperio de nuestra fraternidad que nos hace recomenzar con nuevas energías la vida que nos viene de Dios.

  1. Un mundo fragmentado nos interpela.

Después de recorrer en pocas líneas la historia reciente de la humanidad, el Papa se refiere a las dos grandes guerras del siglo XX y se detiene en esta nueva guerra mundial “por partes” cuyo resultado es “un enorme sufrimiento que conocemos bien: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las víctimas de la trata; devastación del medio ambiente.” (Mensaje, 2)

Responder con violencia a la violencia prolongará sus efectos, la muerte física y espiritual, de muchos sino de todos (cfr. Mensaje, 2)

  1. Tenemos una Buena Noticia: Hay un amor más grande.

El Papa Francisco nos recuerda el Evangelio del Señor, una Palabra respaldada con el testimonio de Aquél que murió por nosotros.

“(…) el mensaje de Cristo, ante esta realidad, ofrece una respuesta radicalmente positiva: él predicó incansablemente el amor incondicional de Dios que acoge y perdona, y enseñó a sus discípulos a amar a los enemigos (cf. Mt 5,44) y a poner la otra mejilla (cf. Mt 5,39). Cuando impidió que la adúltera fuera lapidada por sus acusadores (cf. Jn 8,1-11) y cuando, la noche antes de morir, dijo a Pedro que envainara la espada (cf. Mt 26,52), Jesús trazó el camino de la no violencia, que siguió hasta el final, hasta la cruz, mediante la cual construyó la paz y destruyó la enemistad (cf. Ef 2,14-16).” (Mensaje, 3)

Como discípulos del Señor, no nos rendimos ingenuamente ante el mal sino que cortamos la cadena que genera, evitando la violencia en nuestras respuestas y superando con el bien de nuestro propio obrar cuanto nos daña y lastima (cfr. Mensaje,3). Hay personas-signo que vivieron esta propuesta, inspirándose en el Evangelio o en sus respectivas convicciones religiosas. Francisco evoca a Madre Teresa de Calcuta, que inclinó misericordiosamente su vida y sus energías para servir a los descartados del mundo. Nos recuerda también a líderes sociales y políticos cuya actuación decidida y coherente cambió el curso de la historia de sus pueblos. En la sucinta recorrida del Papa, nos presenta a Mahatma Gandhi y Khan Abdul Ghaffar Khan en la liberación de la India, a Martin Luther King Jr. en su lucha contra la discriminación racial en EE.UU y a  Leymah Gbowee que junto a miles de mujeres liberianas, organizaron encuentros de oración y protesta no violenta para la conclusión de la segunda guerra civil en Liberia (cfr. Mensaje, 4).

La Iglesia Católica y otras tradiciones religiosas acompañaron y siguen animando “el desarrollo de estrategias no violentas para la promoción de la paz en muchos países, implicando incluso a los actores más violentos en un mayor esfuerzo para construir una paz justa y duradera.” (Mensaje, 4) Nadie puede invocar el nombre de Dios o justificar la defensa de sus derechos, haciendo la guerra, matando, dañando a los demás. “Sólo la paz es santa, no la guerra.”      (Mensaje, 4)

  1. Volver a la familia. Construir la paz asumiendo los conflictos.

Recurriendo a sus propias enseñanzas de la Exhortación apostólica Amoris Laetitia, el Papa propone a la familia como el lugar pedagógico y existencial más noble y significativo para los hombres, punto de partida para la renovación del entramado de las instituciones y de las relaciones interestales.

“La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón. Desde el seno de la familia, la alegría se propaga al mundo y se irradia a toda la sociedad.” (Mensaje, 5)

El Papa insiste en la necesidad de una ética de la fraternidad y de coexistencia pacífica entre personas y entre los pueblos, fundada sobre la responsabilidad, el respeto y el diálogo sincero, urgiendo el cese del desarme, la prohibición y abolición de las armas nucleares, la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños. (Cfr. Mensaje, 5)

El Papa nos invita a leer en las Bienaventuranzas (Mt 5,3-10), un programa para los líderes políticos, sociales y religiosos, a los dirigentes empresariales y los medios de comunicación social para “construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabajadores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio.” (Mensaje, 6). Si “la unidad es superior al conflicto”, como nos enseñó Francisco en Evangelii Gaudium (n. 228), es necesario reconocer y apreciar el bien que hay en el otro, en el que piensa distinto o tiene una posición diferente, para sumar y enriquecer la vida común. Una unidad pluriforme surgirá de una adecuada interacción de los opuestos, reconociendo y asumiendo los conflictos como una lógica natural y necesaria de la vida (cfr. Mensaje, 6). Así ha sido nuestra propia experiencia en La Rioja, ante el Niño Jesús, vestido de alcalde, rindieron sus diferencias aborígenes y criollos, animándose a conquistar una nueva forma de unidad, la riojanidad, donde encuentro y diálogo constituyen sístole y diástole de su identidad.

El mundo necesita artesanos de la paz. Y el Papa nos reitera el llamado a serlo allí donde estamos (cfr. Mensaje, 7). ¡Hay que animarse!

                             Mis queridos hermanos, augurándoles un feliz 2017, deseo agradecer a las parroquias y comunidades, a sus párrocos y responsables porque han respondido con mucha generosidad a mi reciente invitación a vivir un Adviento fraterno y solidario. He visto a numerosas comunidades organizadas para llevar alimentos a la mesa navideña de los más pobres. Esta actividad intensa y fraterna permitió conocer más en detalle la vida y el sufrimiento de tantos nuevos pobres de los márgenes de nuestros pueblos y ciudades, pero bien cercanos a nuestro corazón.   ¡Gracias, muchas gracias! ¡Dios les conceda el ciento por uno!

En igual sentido doy gracias al Señor porque ha sido auspiciosa la respuesta a mi pedido de no utilizar bombas y pirotecnia en nuestras celebraciones. Su utilización se redujo considerablemente porque muchos entendieron la necesidad de evitar cuanto daña a nuestros hermanos, ancianos, niños y enfermos auditivos y neurológicos así como a los animalitos domésticos. Es una aplicación concreta de este estilo de vida no violenta a la que urge el Papa. Gracias por entender que el bien del hermano es mi propio bien, que su alegría y bienestar son míos.

Reitero pues, este llamamiento para el Tinkunaco, la procesión de San Nicolás y las fiestas patronales de ahora en adelante. La utilización de cualquier forma de pirotecnia en el ámbito religioso no cuenta con mi autorización. Y aunque suenen en mi presencia porque se la quiera imponer pícaramente como hecho consumado, sepan Uds. que va contra mi voluntad.

Que el próximo año 2017 nos encuentre unidos, dispuestos a trabajar juntos, inclusive con otros sectores de la comunidad riojana, en espacios de vida y esperanza para nuestro pueblo. Que las diferencias políticas que se pongan de manifiesto en las contiendas electorales no ahonden la división en nuestro pueblo. Al contrario, que una sana confrontación de programas y propuestas con sensibilidad real por nuestra gente supere cualquier forma de oportunismo político o utilización de los pobres. También en esto podrá observarse la concreta vivencia de la invitación papal a vivir en un estilo de vida no violento en el que las diferencias crean un espacio para enriquecer el bien común, respetando la dignidad de las personas y contribuyendo a acrecentarla.

Los abrazo y bendigo en nombre de nuestro Niño alcalde y buen Pastor. ¡Feliz y fecundo 2017!

La Rioja, 26 de diciembre de 2016

En la Novena Patronal de San Nicolás de La Rioja

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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Ordenación diaconal de dos jóvenes seminaristas en La Rioja

HOMILÍA EN LA ORDENACIÓN DIACONAL DE LOS SEMINARISTAS

EMMANUEL VARAS y PABLO DELGADO

(Iglesia Catedral y Santuario de San Nicolás, La Rioja, 20.12.2016)

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Queridos hermanos,

Hoy es un día de fiesta para nuestra Iglesia en La Rioja. Dos jóvenes seminaristas, Emmanuel y Pablo, recibirán la ordenación diaconal, ministerio del servicio y la entrega generosa al Señor con toda la vida. En el contexto de la venida del Señor, esta celebración constituye un verdadero regalo que Él nos hace para que nos alegremos con Emmanuel y Pablo del don de la vocación y nos sintamos una vez más invitados a considerar la naturaleza más honda de la Iglesia, su condición de servidora de los hombres.

La primera lectura se refiere al signo que el Señor da a los hombres. Así, Isaías nos anuncia la llegada del Emanuel, Dios con nosotros, en el seno virginal de una joven. La vida nueva que nos viene del Señor nos desconcierta y sacude nuestra inercia para reclamarnos ojos y corazones atentos. Arrecian los ataques contra Judá y Ajaz persevera en su confianza en Dios. El signo es elocuente y conmueve: la vida es más fuerte y no tenemos que asustarnos. Afrontar desalientos y temores, los vendavales más intensos si fuera necesario. Viene el Señor y Él nos llama a confiar y creer.

El Evangelio es de los más hermosos textos que pudiera proponernos la liturgia. El encuentro de María, esta pequeña y frágil mujer con el ángel Gabriel mensajero del proyecto de Dios; el sí libre y generoso de la Virgen a una invitación grande  y potente: ser la Madre del Hijo de Dios, ponerle el hombro y la vida entera al Señor para que Él cumpla la promesa que animaba el andar del Pueblo de la Alianza.

Cuando evocamos este momento podemos recorrer los distintos sentires de María desde la sorpresa inicial, el estupor ante la invitación y la convicción interior que se hace un sí confiado, audaz y lleno de fuerza. Podríamos decir que esta escena evangélica constituye para todos nosotros la primera foto de familia. En el sí de María comenzamos a asomarnos a la Vida de Dios en nosotros. En su entrega confiada, nació nuestra salvación, nuestra libertad, nuestra esperanza.

Todo llamado vocacional tiene elementos que nos remiten a esta Anunciación. Quienes una vez recibimos la invitación de Dios a seguirlo y a servirlo en los hombres, también fuimos tomados de sorpresa por esa voz que comenzó a resonar en nuestro interior: “Ven y sígueme.” “¿Quién, yo?” “¿Me decís a mí?” Experimentamos la perplejidad de una llamada que nos superaba, frente a la que nos sentíamos chiquitos e incapaces. Dijimos que sí confiados en que Él es quien llama y quien da los medios y ayudas para crecer mientras nos vamos haciendo fuertes y conscientes de la decisión final, de la entrega al Reino de Dios en su Pueblo fiel.

La ordenación de Emmanuel y Pablo nos encuentra precisamente en el momento en que frente a la comunidad eclesial, ellos le dicen a Dios: “Somos servidores del Señor, que se cumpla en nosotros lo que dices.” También Emmanuel y Pablo, como María están invitados a creer que “no hay nada imposible para Dios.” María anticipa en esta Anunciación la identidad diaconal de la Iglesia y de sus ministros: “Yo soy la servidora del Señor.”

Queridos Emmanuel y Pablo, Uds. como María, son a partir de hoy portadores de una vida nueva que les viene del Señor, la comunicarán a sus hermanos, especialmente los más pobres y pequeños. Así, la proclamación de la Buena Noticia, las celebraciones sacramentales en que participen, las bendiciones que impartan, serán signo de esa Vida que han recibido y que no pueden ocultar, ni acallar.

En estos años que hemos compartido he podido ver en Uds. un gran amor a La Rioja, a su Iglesia, a su gente. Y este signo que ambos comparten, cada uno con su original personalidad, me ha conmovido y alentado. Quienes los han acompañado en esta etapa final me han confirmado esta apreciación. Uds. vibran con las expresiones y signos de la riojanidad. Por eso, a partir de esta hermosa disposición, los invito a incrementar este amor para que vaya más allá de nuestras ricas tradiciones y expresiones religiosas, nuestros paisajes e historia. Busquen al Señor en nuestro Pueblo riojano, búsquenlo entre sus pobres, sus jóvenes, las familias y los desafíos de este tiempo nuevo del que Uds. son junto a ellos protagonistas. Seguro lo encontrarán allí, invitándolos a renovar su sí diaconal de hoy. Aunque los años pasen y un día sean presbíteros, siempre serán servidores, diáconos de los hombres y del Misterio de Dios que su Palabra viene a iluminar. Como obispo los he venido siguiendo y puedo testimoniar que han crecido, que se han animado a dejarse interpelar por el Señor que viene para poder decir su sí ante nuestra comunidad. Y eso me alegra y me llena de esperanza.

Agradezco de corazón a quienes han contribuido con su oración y su testimonio para que lleguemos a esta fiesta en La Rioja: A sus familias y comunidades de origen, a sus párrocos, al Seminario de San Juan, sus formadores y comunidades durante los años de apostolado como seminaristas, a los sacerdotes que, aquí en La Rioja, en San Juan y en Córdoba les han estado cercanos y los han ayudado a caminar seguros de las promesas de Dios a sus servidores.

Hermanos, los invito a acompañar con su oración a estos jóvenes para que sean servidores buenos y fieles, testigos del Señor Jesús en esta Iglesia de La Rioja, discípulos de Aquél que nos amó primero para que tengamos Vida en Él.

 +Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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MENSAJE DE NAVIDAD Viene Jesús, somos hermanos.

MENSAJE DE NAVIDAD

Viene Jesús, somos hermanos.

“El Señor no tarda en cumplir lo que ha prometido.”  2 Pedro 3, 9

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Queridos hermanos,

Deseo hacerles llegar por este medio mi saludo de Navidad. Viene el Señor, nuestro Niño Alcalde y Buen Pastor. Dios se nos acerca con su gracia para entrar en nuestra vida y nos ofrece el don de su Hijo.” (Papa Francisco, Angelus del 18 de diciembre de 2016) La alegría que llena nuestros corazones nos lleva a contemplar a Jesús, junto a María, José y los pastores, testigos maravillados de la obra de Dios.

“Viendo al pequeño Niño de Belén, los pequeños del mundo sabrán que la promesa se ha cumplido, el mensaje se ha realizado… Se necesita abrir el corazón a tanta pequeñez y a tanta maravilla. Es la maravilla de Navidad, a la que nos estamos preparando, con esperanza, en este tiempo de Adviento. Es la sorpresa de un Dios niño, de un Dios pobre, de un Dios débil, de un Dios que abandona su grandeza para hacerse cercano a cada uno de nosotros. (Papa Francisco, Catequesis en la Audiencia General, 14 de diciembre de 2016)

Al comenzar el Adviento les propuse centrarnos en la Palabra de Dios para que su lectura y meditación nos permita llegar al encuentro de Jesús con un corazón despojado y atento a los signos que Él nos propone. También los invitaba a darle a nuestra espera un carácter fraterno y solidario, para que todo cuanto vivamos tenga el sello de la experiencia que Dios ha querido comunicarnos: ¡Viene Jesús, somos hermanos! De esa vivencia honda surge la pregunta por quienes la están pasando mal y el compromiso de dar nuestra propia respuesta de amor.  He visto con mucha alegría cuántos ecos han nacido de esta invitación de Adviento, pequeños signos de una fe sincera y sensible. ¡Gracias a todos los que están trabajando para alegrar la mesa de los pobres!

En el día de mañana tendremos en nuestra Iglesia Catedral la ordenación diaconal de dos jóvenes seminaristas, Emmanuel y Pablo. En su entrega juvenil al proyecto del Señor vemos también un signo de la vida nueva que nos anuncia la Navidad. Recemos por ellos y por los seminaristas que se están preparando para dar un día esa misma respuesta de fe.

Pidamos a Jesús que fortalezca nuestra esperanza y acreciente nuestro amor solidario. Que en la participación festiva y orante en nuestras celebraciones comunitarias se aúnen nuestros corazones y nos animemos a renovar nuestros vínculos personales, familiares y sociales iluminados por “el Sol que viene de lo alto” (Lc. 1, 78).

Los abrazo y bendigo en Jesús, nuestro Niño alcalde y buen Pastor. ¡ Feliz Navidad !

La Rioja, 19 de diciembre de 2016

 

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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Convenio de la Diócesis de La Rioja con la Universidad Católica de Salta

CONVENIO CON LA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SALTA

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Queridos hermanos,

     Tengo una buena noticia para comunicarles en relación con la formación de nuestros jóvenes y adultos: En el día de ayer, suscribí en nombre de nuestra Diócesis un Convenio  con el Rector de la Universidad Católica de Salta, Ingeniero Rodolfo Gallo Cornejo, a los efectos de autorizar la apertura de una Delegación regional de esta Alta Casa de Estudios entre nosotros. Lo acompañaban los vicerrectores (administrativo, pedagógico y de educación a distancia). Por tratarse de una Universidad Católica, incumbe a cada Obispo diocesano dar su visto bueno y animar el desarrollo de esta importante iniciativa universitaria en su Diócesis.

     La Universidad Católica de Salta, con más de cincuenta años de existencia y prestigio académico, tiene una aquilatada experiencia de  25 años de desarrollo de la formación a distancia, modalidad con que se dictarán las trece carreras que se ofrecen. Para muchas personas de nuestra comunidad con compromisos laborales o familiares, será una oportunidad de continuar la formación universitaria en condiciones  que faciliten el estudio actualizado y riguroso.

    Las carreras a cursar son: Licenciatura en Administración de Empresas, Contador Público, Licenciatura en Comercialización, Abogacía, Licenciatura en Relaciones Internacionales, Licenciatura en Gestión Educativa, Licenciatura en Educación Física (Complementación curricular), Licenciatura en Seguridad (Complementación curricular), Tecnicatura universitaria en Secretariado Ejecutivo, Tecnicatura superior en Higiene y Seguridad en el Trabajo, Tecnicatura universitaria en Gestión de Bancos y Empresas Financieras, Tecnicatura universitaria en Ceremonial y Protocolo.

  Próximamente daremos mayores precisiones sobre las inscripciones para el ciclo lectivo 2017. La sede de exámenes y encuentros será el Colegio Pío XII (Secundario). Todo lo referido a inscripción, cursado, materiales de estudio, pagos, etc. será on line, directamente con la universidad. Otras informaciones pueden encontrarlas en http://www.ucasal.edu.ar

     Deseando que puedan numerosos riojanos beneficiarse con esta posibilidad educativa, los saludo con afecto en Cristo, buen Pastor.

La Rioja, 2° de diciembre de 2016.

 

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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INVITACIÓN AL ENCUENTRO FINAL DE CATEQUISTAS DEL CICLO 2016

INVITACIÓN AL ENCUENTRO FINAL DE CATEQUISTAS DEL CICLO 2016

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Queridos hermanos,

Les recuerdo que el sábado 3 de diciembre, a las 9.00 de la mañana, tendremos en la Iglesia Santo Domingo el encuentro final de los catequistas en este año. Desde hace más de un año y medio nos venimos reuniendo con cierta regularidad y frecuencia para reflexionar nuestro servicio de catequistas, ponernos al día en cuestión de materiales y fortalecer nuestra comunión fraterna en torno a Jesús, nuestro gran Catequista.

Es importante que participen todos cuantos han venido haciéndolo desde el comienzo y puedan sumarse aquellos que se han enterado con posterioridad pero manifestaron deseos de venir a enriquecer con sus dones catequísticos nuestra fraternidad, representando parroquias, movimientos e instituciones. Sólo se requiere que sea catequistas. Pido a los párrocos que no dejen de trasmitir esta invitación a sus catequistas.

Aprovecho este espacio para agradecer a todos cuantos han trabajado en los distintos niveles y servicios catequísticos diocesanos y parroquiales. Dios los bendiga por su generosa creatividad y fecunde su perseverancia allí donde son enviados como testigos de la fe.

Con San Nicolás, los saludo y bendigo en Jesús, nuestro Niño Alcalde y buen Pastor.

 

La Rioja, 26 de noviembre de 2016.

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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CARTA PASTORAL DE ADVIENTO: Un Adviento fraterno y solidario

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CARTA PASTORAL DE ADVIENTO

Un Adviento fraterno y solidario

 “Caminemos a la luz del Señor” (Isaías 2,5)

Queridos hermanos,

Con alegría les escribo en el comienzo del Adviento para invitarlos a preparar el corazón: ¡Viene el Señor! Es tiempo de poner nuestros corazones a tono con Aquél que viene para salvarnos. El color morado que tiñe la liturgia de este tiempo, los textos bíblicos y las oraciones litúrgicas lo expresan visible e incomparablemente.

  1. Adviento, tiempo de la Palabra

El tiempo de Adviento nos pide una mayor cercanía con la Palabra de Dios para conocer su voluntad. Se trata de aquella proximidad que nos ayude a entrar en el espíritu de la Navidad con un corazón verdaderamente cristiano. La Biblia siempre apela con sencillez a imágenes y conceptos que nos llevan a Jesús, el Niño Dios que se hace uno de nosotros. Cada una de sus páginas está impregnada del amor del Padre que desde la creación ha querido imprimir en el universo los signos de su amor. El Espíritu Santo, a través de las palabras de los profetas y de los escritos sapienciales, ha modelado la historia de Israel con el reconocimiento de la ternura y de la cercanía de Dios, a pesar de la infidelidad del pueblo.” (Francisco, Misericordia et misera, 7). Por eso nos resulta necesario transitar este ciclo litúrgico abordando sus lecturas bíblicas, celebrar la Palabra en reuniones y comunidades y descubrir su propuesta de amor, manifestada en Cristo su Hijo que viene para salvarnos.  La Palabra de Dios nos preservará del individualismo y de toda superficialidad ante la gran fiesta del Amor de Dios que nace y se hace todo nuestro.

“En la proclamación de las lecturas bíblicas, se recorre la historia de nuestra salvación como una incesante obra de misericordia que se nos anuncia. Dios sigue hablando hoy con nosotros como sus amigos, se «entretiene» con nosotros, para ofrecernos su compañía y mostrarnos el sendero de la vida. Su Palabra se hace intérprete de nuestras peticiones y preocupaciones, y es también respuesta fecunda para que podamos experimentar concretamente su cercanía.” (Francisco, Misericordia et misera, 6).

  1. Adviento solidario y fraterno.

Apenas concluido el Año de la Misericordia, el Papa Francisco nos invita a seguir abriéndonos a la acción de Dios que nos ama, todo ternura y fidelidad al hombre, su hijo amado. La situación de tantos hermanos y sus familias que transitan tiempos duros, de fragilidad e incertidumbre laboral, compromete nuestra capacidad para discernir los signos de los tiempos y buscar cómo repechar juntos estas dificultades. El camino de la misericordia es el que nos hace encontrar a tantos hermanos y hermanas que tienden la mano esperando que alguien la aferre y poder así caminar juntos.” (Francisco, Misericordia et misera, 16).

En esta perspectiva de un Adviento fraterno y solidario, pido a sacerdotes y fieles un esfuerzo especial en esta última parte del año. Con los equipos parroquiales de Cáritas, los catequistas, los animadores de la liturgia y quienes tienen algún servicio pastoral, traten de detectar aquellas familias más afectadas por la actual emergencia económica para ayudarlos con alimentos que puedan recogerse en las celebraciones litúrgicas de Adviento, en las reuniones de grupos y comunidades, en la conclusión de actividades de movimientos y asociaciones de fieles. Si hay cenas de grupos que despiden el año, prevean una contribución especial para ayudar a aquellas familias que Uds. mismos hayan podido reconocer que están en la peor situación. Si bien es cierto que ya pasó el invierno con su rigor climático, este tiempo de fiesta golpea adicional y afectivamente al corazón de una familia que la está pasando mal. ¡Hagamos nuestra la cercanía del Dios que viene!

Si en las parroquias, comunidades y movimientos pudieran organizarse para una mesa navideña abierta a los más pobres, este signo coronaría un Adviento fraterno y solidario. “Aunque no llega a ser noticia, existen sin embargo tantos signos concretos de bondad y ternura dirigidos a los más pequeños e indefensos, a los que están más solos y abandonados. Existen personas que encarnan realmente la caridad y que llevan continuamente la solidaridad a los más pobres e infelices. Agradezcamos al Señor el don valioso de estas personas que, ante la debilidad de la humanidad herida, son como una invitación para descubrir la alegría de hacerse prójimo. (Francisco, Misericordia et misera, 17).

Que una laboriosidad solidaria en tiempo de Adviento sea como esos verdes brotes y las flores que alegran nuestro paisaje. Aquí y allá expresan la fuerza incontenible de la vida.

  1. Júbilo cristiano y sensibilidad fraterna

Todavía quiero pedirles un gesto más en este tiempo de Adviento fraterno y solidario. Me refiero al uso de fuegos artificiales en nuestras fiestas religiosas. Culturalmente estos elementos expresarían alegría con su estruendo. Sin embargo, la utilización de pirotecnia en general tiene consecuencias graves que se traducen en daños a la salud auditiva y otros trastornos en la población (niños, ancianos, enfermos en general). La hermana naturaleza también lo padece, especialmente en los animales domésticos. Muchas organizaciones solidarias me han pedido que trasmita la necesidad de no utilizar pirotécnica, de reemplazarla por otros signos que trasmitan nuestro júbilo sin dañar a nadie ni a nada.

Concretamente pido a las comunidades cristianas que no utilicen fuegos artificiales en las fiestas patronales y religiosas. Incluyo en este pedido y con bastante anticipación, al Tinkunaco y la procesión de San Nicolás, el primero de enero. En un Adviento fraterno y solidario, ese enorme gasto podría sustituirse con iniciativas efectivas de caridad cristiana hacia quienes sufren esta crisis económica. La mayor, la más importante tradición en la Iglesia es el amor.

Mis queridos hermanos, caminemos juntos en la presencia de Dios mientras esperamos a Jesús. Sea Él, el corazón de nuestra esperanza en estos tiempos duros y llenos de desafíos que nos interpelan como sociedad.

Los abrazo en nuestro Niño Alcalde y buen Pastor, a quien aguardamos atentos, llenos de alegría y deseos de fraternidad solidaria.

La Rioja, 25 de noviembre de 2016.

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

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